- Los Medias Rojas a un paso decoronarse en la Serie Mundial
Edgard Tijerino M.
La inspiración no avisa, pero tal vez espera, dice Gabriel García Márquez en su último libro. Depende, una Serie Mundial es muy corta para esperar y de eso están claros, los Cardenales de San Luis.
Anoche, con un sereno pitcheo de Pedro Martínez, y utilizando su bateo oportuno como arma eficaz, los maldecidos Medias Rojas se impusieron 4-1 en el tercer juego, y los Cardenales salieron del parque con “olor” a difuntos.
Cuando cayó el último out, aparecieron las telarañas. Ahora, San Luis necesita una racha de cuatro victorias para sobrevivir, algo tan difícil, como salir del fondo de las encuestas a ganar una alcaldía a última hora.
Los Medias Rojas apretaron rápidamente el acelerador. Manny Ramírez, sin jonrón y sin empujadas en la dramática serie con los Yanquis, se voló la cerca contra Jeff Suppan en el inicio del juego, dándole una palmada en la espalda a Pedro Martínez, antes que el dominicano hiciera su primer lanzamiento.
San Luis llenó las bases en el cierre con dos boletos y hit dentro del cuadro de Albert Pujols, pero Martínez sobrevivió entre las arenas movedizas, cuando Jim Edmonds bateó hacia la zona corta del jardín izquierdo y Ramírez sacó a Larry Walker en el plato, haciendo desaparecer la amenaza.
En el tercero, los Cardenales volvieron a meter a Pedro en una olla de presión cuando el pitcher Suppan conectó un hit dentro del cuadro y Edgard Rentería continuó con doblete contra la pared del jardín derecho.
Con dos en posición anotadora sin out, Martínez se vio favorecido por una combinación de imprudencia e inseguridad de Suppan como corredor. Larry Walker precipitándose, empujó una pelota hacia Mark Bellhorn en segunda para un cómodo out en primera, y Suppan se movió hacia el plato sólo para frenar y retroceder, siendo atrapado por el tiro de David Ortiz.
Regalar un out en una situación de agobio para el pitcher enemigo, fue grave para los Cardenales. Pujols falló con un batazo dentro del cuadro y el intento de agresión quedó en cero.
En cambio, la ofensiva de los Medias Rojas, funcionó incluso con dos outs y bases limpias como en el inicio del cuarto. Después que Ortiz murió por primera y Jason Varitek se ponchó, doble de Bill Mueller y hit de Trot Nixon, le permitieron a Boston incrementar la ventaja 2-0.
Suppan se quedó sin cuerda en el quinto. Johnny Damon le disparó doble al right y Orlando Cabrera hit a la misma zona. Con hombres en las esquinas, hit de Manny produjo la tercera carrera, y después de dos outs, Mueller con un cohete, impulsó otra para hacer brillar un 4-0 en la pizarra, carga muy pesada con Pedro recuperado, en pie de lucha.
Mientras el juego avanzaba y las esperanzas se recortaban, los corazones de la multitud reunida en el Bush Stadium (52 mil 15 aficionados), se fueron sintiendo como una locomotora agotada, sedienta de por lo menos un vaso de agua para evitar quemarse.
Cada out parecía una eternidad para Tony LaRussa, hasta que Larry Walker jonroneó contra el estelar relevista Keith Foulke en el cierre del noveno, pero no hubo más allá, y se sintió ese “olor” a difuntos en todo San Luis.
El manager no pudo dormir. Se levantó en busca de calmantes porque no podía borrar dos escenas: las bases llenas de Cardenales con un out en el primero, y hombres en segunda y tercera sin out en el tercero.
Ciertamente, cuando no atrapas las oportunidades, se desvanecen, y no regresan.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 C
Boston 1 0 0 1 2 0 0 0 0 4
San Luis 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1
G: Pedro Martínez (2-1) P: Jeff Suppan (2-2)
SE FAJÓ PEDRO MARTÍNEZ
No se exigía ni se esperaba tanto de Pedro Martínez, pero el derecho dominicano sometido a fuertes cuestionamientos por su pitcheo inseguro en las recientes salidas, supo crecerse.
Utilizó 98 lanzamientos y retiró a los últimos 14 bateadores que enfrentó en un alarde de dominio. Tan es así que el manager Terry Francona se sintió tentado a darle la bola para el octavo, pero recordando a Grady Little, envió a Kevin Millar como emergente.
Martínez ponchó a seis y cedió dos bases. De los tres hits que permitió, dos fueron dentro del cuadro, y el único altera-nervios, el doble de Edgard Rentería.
Quedó flotando una interrogante: ¿Fue el último juego de Pedro con Boston? El podría ir hacia otro equipo durante el receso.
El cuarto juego de la Serie Mundial, que podría ser el último si Boston gana, se realizará este día desde las 6:25 p.m. Derek Lowe está anunciado para lanzar por los Medias Rojas, con Jason Marquis tratando de evitar el naufragio de los Cardenales.