Con el tiempo, la gravedad no perdona a nadie. Y si no se ha hecho nada por mantener todo “en su lugar”, la única solución es la cirugía
Para evitar que los bustos se “caigan”, los especialistas recomiendan mantener el peso, hacer ejercicios y usar sostenes adecuados, pero si algo falló o por alguna razón ya cedieron a la gravedad, la ciencia ofrece dos alternativas: la pexia y la colocación de prótesis.
La pexia es una cirugía que levanta los bustos usando los mismos tejidos de las mamas, al colocarlos en la posición original y sin necesidad de prótesis.
Con sólo poner todos los tejidos de la mama en el lugar donde deberían estar, se logra levantar y dar una excelente apariencia, explica la doctora Diana Fuentes de Celedón, especialista en cirugía plástica, del Hospital Metropolitano.
Indica que hay diferentes tipos de pexias. La mayoría consisten en una herida vertical alrededor de la aureola. Cuando las mamas son muy grandes se complementa con liposucción para reducir la base de la mama, que una vez más pequeña facilita el levantamiento. “La liposucción ayuda a reducir la cicatriz y a levantar mejor”, dice.
La pexia es una cirugía que se pueden realizar todas las mujeres mayores de 18 años, debido a que a esta edad ha culminado su desarrollo y que todos los tejidos han llegado a su máximo crecimiento. La especialista asegura que no hay contraindicaciones.
PRÓTESIS
Otro método de levantar lo que se ha caído es colocando una prótesis, ya que no solamente aumenta sino que levanta notablemente los bustos. Se recomienda a mujeres que tienen poco tejido mamario o que desean aumentarlo.
La cirugía es bastante segura y consiste en colocar una prótesis de silicón en la mama, del tamaño que la paciente desee, dice la cirujana.
Los riesgos son infecciones, hematomas y que la prótesis se salga; riesgos que se evitan con tan sólo seguir las recomendaciones del médico, asevera.
Otro riesgo es la formación de cápsulas, lo cual sucede porque el organismo trata de rechazar todo cuerpo extraño. Anteriormente la incidencias de formación de cápsulas era alta, pero desde que salieron las prótesis texturizadas sólo sucede en un mínimo porcentaje. Este problema se puede evitar si el paciente realiza sus ejercicios de masaje postoperatorio.
“Es por eso que los cirujanos insistimos en que el paciente esté vendado y siga las indicaciones al pie de la letra”, explica.
Después de esta cirugía la mujer debe evitar todo tipo de esfuerzo realizado con los brazos en los primeros quince días, no levantar peso y seguir las indicaciones. Un mes después, la persona puede realizar todo tipo de tareas.
La doctora asegura que la colocación de prótesis no produce ningún efecto secundario, no hay ningún problema con el tejido mamario y la mujer puede amamantar.
Es una cirugía que se puede realizar, incluso, las mujeres con antecedentes de cáncer de mama. “Está comprobado que poner una prótesis no predispone al cáncer”, asegura.
La colocación de silicón se contraindica en mujeres que tienen enfermedades de la colágena, que tengan contraindicaciones médicas para someterse a un tratamiento quirúrgico, como cardiopatía, hipertensión descontrolada, o diabetes descontrolada.
En mujeres que tienen el pezón por debajo del pliegue mamario, o está caído, “no hay prótesis que levante” a menos que se realice una pexia.
De manera que algunos casos requieren la combinación de estas dos técnicas. Si el busto está caído y tiene poco volumen, una combinación ofrece excelentes resultados.
GLÚTEOS BIEN LEVANTADOS
Los glúteos son otra parte del cuerpo que cede a la gravedad y que todas deseamos mantener firmes. Una de las opciones para levantarlos una vez que se han caído es la liposucción aunque no ayuda en todos los casos. Cuando la piel es tensa y aún no se encuentra flácida, la liposucción recoge y levanta el glúteo.
“Con la liposucción se puede esculpir, remodelar la zona. Con sólo dar contorno, aspirar grasa en algunas zonas, quitar alrededor y dar contorno, se logra definir más el glúteo y mejorar sin necesidad de prótesis”, agrega.
La otra alternativa es introducir una prótesis en los glúteos, mediante una cirugía que tarda aproximadamente dos horas. La incisión se realiza en la parte interna de la pierna y eso ayuda a que la cicatriz sea casi imperceptible.
Las prótesis se introducen, generalmente debajo del músculo ya que si se ubican por encima, el silicón podría migrar, cambiar de sitio.
Los riesgos son una infección y hematomas, pero realizado por un cirujano especialista y siguiendo las indicaciones, no hay mayores complicaciones, indica.
Las personas que se han sometido a una de estas operaciones no deben acostarse boca arriba durante las siguientes 48 horas; la recuperación es más lenta que para la cirugía de bustos.
Los médicos dejan drenos para eliminar cualquier acumulación de sangre o suero y evitar infecciones y es recomendable revisar la prótesis cada diez años.
INFÓRMESE
La relación medico – paciente es muy importante. El paciente debe estar muy bien informado sobre los procedimientos, las posibles complicaciones y lo que podría ocasionarlas, y los cuidados que debe seguir. El paciente debe estar claro de los riesgos que está tomando y el médico debe explicar hasta el último detalle.
Una de las cosas que el paciente debe saber es que una cirugía plástica siempre deja una cicatriz, la cual será mayor o menor en dependencia de la habilidad del cirujano y de la piel del paciente.
En algunas personas la cicatriz es casi imperceptible. En pieles blancas es menos visible, mientras que en la piel oscura será más visible debido a que es más pigmentada; y además, tiene mayor tendencia a hacer queloides (crecimientos exagerados del tejido cicatricial).