Pedro jiménez, autor confeso del crimen atroz.

Ex marido: “¡Sí, yo la maté!”

Joven mutilada había vivido un calvario de maltrato por parte de su ex cónyuge Confesó el crimen ante su cuñada, pero no dice dónde están la cabeza y la pierna de su víctima Elízabeth Romero Como Silvia de los Ángeles Aguirre Palacios, de 23 años, fue identificada la joven, cuyo cuerpo cercenado fue encontrado el […]

  • Joven mutilada había vivido un calvario de maltrato por parte de su ex cónyuge
  • Confesó el crimen ante su cuñada, pero no dice dónde están la cabeza y la pierna de su víctima

Elízabeth Romero

Como Silvia de los Ángeles Aguirre Palacios, de 23 años, fue identificada la joven, cuyo cuerpo cercenado fue encontrado el domingo por un campesino, en potreros ubicados a la orilla de la carretera que conduce a San Francisco del Carnicero.

El crimen que ha conmocionado a los vecinos del sector, supuestamente fue cometido por el ex cónyuge de la joven, Pedro Jiménez Cantarero, de 40 años, con quien la muchacha procreó dos hijos, de ocho y dos años, y de quien se había separado hace tres meses.

Peritos del Distrito Ocho de la Policía continuaban ayer la búsqueda del resto de los miembros que le fueron mutilados: una pierna y la cabeza.

Y aunque Jiménez reconoció su crimen ante Sonia Aguirre, una de las hermanas de la víctima, negó que haya cercenado su cuerpo.

“Sí, yo la maté, yo la maté”, le habría dicho Jiménez a Aguirre, después de haber sido arrestado por la Policía. No obstante, negó haber mutilado a la muchacha.

“No le creo, porque era un hombre totalmente psicópata y yo lo creo capaz de eso”, dijo Aguirre, quien presume que Jiménez nunca dirá a las autoridades qué hizo con las partes del cuerpo de su hermana.

El jefe del Distrito Ocho de la Policía, subcomisionado Fernando Borges, dijo que la muchacha llevaba varios días viviendo nuevamente en la casa de sus padres en el barrio Larreynaga, después de abandonar la casa que compartía con Jiménez, en el asentamiento Arnoldo Alemán.

El sábado a eso de las 12 del día, la joven se vistió con una blusa negra manga tres cuartas, pantalón azul prelavado, calzó sandalias cremas, y tras colocarse su bolso negro al hombro, salió rumbo a sus clases de computación cerca de los semáforos de la Universidad Centroamericana (UCA) media cuadra al lago.

La familia denunció en la Policía que en vano esperaron el retorno de la muchacha, por lo que al día siguiente se dirigieron al Distrito Cuatro de la Policía a presentar la denuncia de su desaparición.

Los familiares de la víctima fueron comunicados por las autoridades policiales del hallazgo ocurrido en la entrada a San Francisco del Carnicero, quienes al realizar el reconocimiento del cuerpo en el Instituto de Medicina Legal, coincidieron en que era la joven.

VERSIÓN DEL SOSPECHOSO

El jefe del Distrito Ocho dijo que según Jiménez, la joven le había hablado por teléfono en varias ocasiones y el sábado quedaron de reunirse en las inmediaciones de la Rotonda Larreynaga, en horas de la tarde, pero al pasar por los semáforos del Mercado de Mayoreo, presuntamente la joven empezó a reclamarle por las relaciones que éste sostenía con otra mujer.

Jiménez conducía la camioneta placas 150-884 y a eso de las 6:30 pm, supuestamente la joven habría sacado un puñal que guardaba en la guantera del vehículo y que supuestamente trató de agredirlo, por lo que él se defendió.

El hombre alegó que al forcejear con la muchacha logró quitarle el arma, la cual se la asestó a su víctima en el pecho. Según las autoridades, esa herida le atravesó el cuerpo a la muchacha.

Un informe preliminar del médico forense Oscar Bravo, indica que la causa directa del deceso fue hemorragia masiva, mientras la causa intermedia fue laceraciones y perforación pulmonar. La causa básica fue herida por arma blanca y descuartizamiento.

Jiménez dijo a la Policía que debido a su negocio de maderas conoce ese trayecto de la Carretera Norte, por lo que al ver el cuerpo inerte de su ex cónyuge decidió salirse de la carretera, introducirse hacia el sector de San Francisco del Carnicero y en un potrero lanzó el cuerpo.

Dijo que antes de ser detenido lavó la camioneta.

MUERTE SE PUDO EVITAR

«Son cosas que se pueden evitar, sabe, si las mujeres tuviéramos más apoyo, son cosas que se pueden evitar. De qué sirve a última hora. El hubiera no existe…», dijo entre sollozos, Sonia Aguirre, quien lamentó que su hermana denunció el caso de maltrato ante la Comisaría de la Mujer de la Policía Nacional, pero nadie la escuchó.

El jefe del Distrito Ocho de la Policía, subcomisionado Fernando Borges, confirmó ayer que la pareja convivió 13 años, durante los cuales hubo constantes problemas de violencia intrafamiliar, por lo cual la joven presentó denuncia en el Distrito Seis de la Policía.

PINTURA FUE CLAVE

Sonia Aguirre manifestó que reconoció a su hermana, por las uñas del pie y las manos recién pintadas de plateado y por una cola que la muchacha llevaba puesta ese día, para asirse el cabello. Además, por su piel. Y aunque se rumoró que en la pierna cercenada la joven se había hecho un tatuaje con un nombre no especificado, la hermana lo negó.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí