Beatriz CéspedesCorresponsal / Río San Juan
Con la alegría de la música popular y los juegos pirotécnicos se iniciaron el sábado las fiestas de la ciudad de San Carlos, Río San Juan, en honor a su santo patrono San Carlos Borromeo. Desde este sábado 23 hasta el 4 de noviembre se extenderán las fiestas que unen —aún en tiempos de elecciones— a los habitantes de esta ciudad porteña.
Recientemente fueron presentadas las candidatas a reinas de las Fiestas 2004 de San Carlos, pero será hasta el próximo sábado 30 de octubre que se realizará la final para elegir a la que reinará en todos los eventos de la celebración
El desarrollo de las fiestas ha sido organizado por una comisión integrada por autoridades locales, la Iglesia, organizaciones sociales y empresas turísticas.
INAUGURARÁN OBRAS
Cuando estas fiestas patronales culminen el próximo 4 de noviembre, los sancarleños inaugurarán obras de infraestructura que la Alcaldía de la localidad realizó.
Estas obras son el parque Chato Medrano y las calles que bordean el Malecón, el sector del Mercado, el Cementerio, más las calles internas que están siendo reparadas para la ocasión.
Las bandas musicales de los colegios desfilarán por esas vías de desplazamiento de los ciudadanos, quienes piden a las autoridades de tránsito que no permitan la circulación del transporte pesado sobre las calles recién construidas.
Habrá desfile hípico, recreaciones, dianas, una misa campal por todos los difuntos el 2 de noviembre, un retiro espiritual juvenil y la solemne misa del 4 de noviembre oficiada por monseñor Bernardo Hombach, donde se celebrarán confirmaciones. Todo esto forma parte del programa a desarrollar.
¿QUIÉN ES?
San Carlos Borromeo, patrón de catequistas y seminaristas, era originario de una de las familias más ricas de Milán, Italia, pero renunció a los bienes materiales y optó por el sacerdocio tras la muerte de su hermano mayor.
Estableció la Cofradía de la Doctrina Cristiana que llegó a contar con 740 escuelas, 3,000 catequistas y 40,000 alumnos. Fundó tres seminarios en la Arquidiócesis de Milán. Murió a la edad de 46 años, la noche del 3 al 4 de noviembre. Fue oficialmente canonizado por Paulo V el primero de noviembre de 1610.