Mario José Moncada
La Iniciativa Mesoamericana de Comercio, Integración y Desarrollo (CID) propuso ayer la aprobación de un paquete de leyes y el fortalecimiento institucional de tres ministerios, para mejorar la posición de Nicaragua de cara al tratado de libre comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-Cafta).
Sinforiano Cáceres, miembro de la CID, sostuvo que se necesitan aprobar tres grandes leyes antes de la vigencia e implementación del DR-Cafta: Ley de Antimonopolios, Ley Antidumping y la Ley de Libre Competencia.
El proyecto de ley de la ratificación del DR-Cafta actualmente se encuentra en la Comisión de Tratados de Libre Comercio de la Asamblea Nacional (AN), por lo que Cáceres dijo que se debe aprovechar el tiempo para desarrollar “una agenda concertada entre sectores sociales y el Gobierno, para establecer una estrategia de transición hacia el libre comercio”.
La agenda incluye el fortalecimiento de los ministerios de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Agropecuario y Forestal (Mag-For) y del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), en términos de recursos financieros y de recursos humanos capacitados.
Cáceres indicó que les preocupa “la competencia desleal” que podrían hacer los productos agrícolas estadounidenses que gozan de subsidios de parte del Gobierno, por lo que indicó que la Ley Antidumping evitaría que estos productos sean vendidos a nivel nacional e precios menores que los costos de producción.
Bianca Mangas, representante del Centro Humboldt, anunció que hoy sostendrán una reunión con la delegación de congresistas de Estados Unidos que se encuentra en Nicaragua para exponer la propuesta de la CID. Valoró que Nicaragua no debe tener prisa en aprobar el DR-Cafta, cuando no se sabe quién será el nuevo Presidente norteamericano.
LEYES EN AGENDA
El director de Comercio Exterior del Mific, Álvaro Porta, admitió la necesidad de implementar una estrategia de cara al DR-Cafta, por lo que indicó que la institución ya ha enviado al Parlamento los primeros borradores de las posibles leyes Antimonopolio y de Competencia.
Consideró que el tratado será el instrumento, no la solución, para lograr un mayor crecimiento de la economía. “Coincidimos en que cada sector debe preparar su agenda para eliminar los cuellos de botellas de cara al libre comercio”, admitió. Consideró que el proceso de consultas que iniciará el Parlamento en torno al DR-Cafta deberá servir para consensuar dicha agenda.