Amparo Aguilera
En los próximos días, podrían arribar al país mil toneladas de frijol rojo, equivalente a 22 mil quintales, para cubrir el desabastecimiento del grano en el mercado local y con ello nivelar su precio a seis y 6.50 córdobas.
La importación está a cargo de Hortifruti de Nicaragua, una empresa de la Corporación de Compañías Agroindustriales del Grupo Más por Menos de origen costarricense.
Horacio Baltodano, responsable de compras de granos en esa empresa, detalló que la idea es importarlos antes de la tercera semana de noviembre.
“Porque a partir de ese tiempo ya entra fuerte lo de postrera (ciclo que se desarrolla entre agosto y diciembre), entonces se cuenta con suficiente sumistro del grano”, explicó.
Sin embargo no detalló el origen de la importación ni la inversión.
Pero refirió que van a distribuir los frijoles, primero, en la cadena de supermercados Palí y la Unión.
“Luego, vamos a comercializarlos en zonas donde no cuenta con esas cadenas. Y estamos pensando en vendedores tradicionales”, sostuvo.
En este sentido dijo que se van a enlazar con las autoridades del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag- For) para que los orienten en el cometido.
LA PRENSA intentó obtener más detalles con el titular de la entidad y con los representantes de las delegaciones territoriales de ese ministerio, pero no estaban disponibles.
PERO NO HAY PERMISO
No obstante, Denis Salgado, titular de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria del Mag-For, comentó que a la fecha no han emitido ningún permiso de importación.
“Imagino que si Hortifruti piensa importar antes de noviembre, tendría que pedir el permiso en la próxima semana. Pero hasta hoy (ayer) no hay nada de eso”, expuso.
Freddy Torres, miembro de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), comentó que cualquier importación de frijoles que se haga a la fecha afectará la rentabilidad del agricultor local.
“Porque se va a juntar con la cosecha de postrera, que está pintando bien, según las previsiones del gobierno. Entonces lo que va a ocurrir es que el precio podría bajar demasiado. A mí me parece que lo ideal sería no hacer ninguna importación”, señaló.
TIENE QUE SER RAZONABLE
Sin embargo, Enrique Zamora, gerente general la empresa Lafise Agropecuaria, expuso que siempre y cuando las importaciones de frijoles sean balanceadas y no choquen con la cosecha de mediados del próximo mes, serán beneficiosas. Especialmente para los consumidores.
“Porque en estos momentos hay escasez, y el quintal de frijol se cotiza hasta en 800 córdobas. Entonces vendría bien que entrará ahorita más grano rojo”, apuntó.
“Pero, claro si viene más tarde podría haber un buen bajón. Aunque no creo que eso pase, porque nadie quiere perjudicar a los productores”, expuso.
Según Zamora, los agricultores deben aprovechar los ciclos agrícolas de postrera y apante (diciembre a marzo) para sembrar suficientes granos.
“La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), están advirtiendo que el fenómeno “El Niño” traerá sequía y que por lo tanto, habrá menos producción de granos básicos en Honduras, Guatemala y Nicaragua. Entonces hay que cosechar lo suficiente”, recomendó.
“Especialmente cuando hay más demanda de frijoles tanto en Centroamérica como en Estados Unidos”, agregó.
De acuerdo a las proyecciones gubernamentales, en postrera esperan producir 17 mil manzanas de frijoles.
SIN FRIJOLES DONADOS
Los 22 mil quintales de frijoles, donados por México, cuya importación estaba prevista en esta semana todavía no han entrado al territorio. Según una fuente ligada al gobierno, hay una serie de trabas de índole comercial que están frenando el arribo del grano. “Por eso no han entrando al país, y si lo hacen será ya tarde (cuando ya no se necesiten)”, apuntó. LA PRENSA intentó confirmar esta versión con las autoridades del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), pero no se logró localizar a ningún funcionario, pese a los múltiples intentos.