La tarea no es fácil pero ha decidido tomar el reto. Irene Buonafina, guatemalteca y especialista en nutrición, se encuentra en Nicaragua para enseñarle a centenares de ciudadanos nicaragüenses, cómo lograr una mejor alimentación aunque tengan pocos ingresos económicos.
Buonafina es la primera vez que visita el país, pero no siente temor al abordar el tema de la desnutrición “porque ésta es igual en casi todos los países de Centroamérica”.
La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que el 29 por ciento de la población nicaragüense está subnutrida.
Las amas de casas, enfermeras, maestras y líderes comunales serán los capacitados por la especialista en nutrición, quien vino al país invitada por la compañía de cereales The Quaker Oats, con sede en Nicaragua.
“Muchas personas tienen información errónea de lo que es una alimentación balanceada, por eso tienen deficiencias de micronutrientes como el hierro. En Nicaragua, tres de cada 10 niños presentan deficiencia de hierro y casi cuatro de 10 mujeres embarazadas están anémicas, y esto debe mejorarse”, dijo Buonafina.
EFECTOS NOCIVOS
La deficiencia de hierro hace que los niños permanezcan somnolientos, débiles y por consiguiente su rendimiento en la escuela tiende a disminuir. En los adultos los síntomas y consecuencias son iguales.
“El hierro está principalmente en alimentos de origen animal, pero en países subdesarrollados su acceso es bajo porque son costosos, entonces la persona tiene que recurrir a frijoles, hierbas, espinacas, zanahorias o papas, pero esto casi no se conoce y es lo que voy a enseñar”, añadió.
En total serán 45 talleres a impartir en varios departamentos del país, y se espera que participen aproximadamente unas dos mil personas.