Washington/AFP
Riesgo de atentado, incapacidad de enfrentar el terrorismo y los errores en Irak: republicanos y demócratas agitan temores de todo tipo y se proclaman cada uno como garantía para vencer al terrorismo, a dos semanas de las elecciones presidenciales.
“El próximo comandante en jefe debe conducirnos a la victoria en esta guerra (contra el terrorismo) y no se puede ganar una guerra si no se cree que se la está peleando”, dijo el presidente saliente George W. Bush en un acto electoral en Mason City, en Iowa, un importante Estado rural del centro del país que no logró conquistar en 2000.
Casi simultáneamente, a unos 100 km de allí, el candidato demócrata John Kerry pronunció un discurso sobre el tema de un “nuevo comienzo para la seguridad de Estados Unidos” en la ciudad de Waterloo.
Kerry acusó a Bush de haber “debilitado” los Estados Unidos en la “guerra contra el terrorismo” con sus errores en Irak.
“Estados Unidos está comprometido y debe ganar dos guerras. La guerra en Irak. Y la guerra contra el terrorismo. El presidente Bush quiere mezclar las dos. Afirma que Irak es un eje de la guerra contra el terrorismo. De hecho, Irak ha sido una profunda distracción en esta guerra y en la lucha contra nuestro principal enemigo: Osama Bin Laden y la red Al Qaida”, declaró Kerry.
El número de estadounidenses que aprueban la política del presidente Bush en Irak y en materia de lucha contra el terrorismo cayó en octubre, según un sondeo del Instituto de Investigaciones Pew divulgado este miércoles.
La tasa de aprobación de Bush sobre su política ante la amenaza terrorista cayó a 49 por ciento, su nivel más bajo desde el 9/11. A mediados de septiembre había registrado 62 por ciento, mientras que en agosto era de 58.