- Boston empata con gran pitcheo de Curt Schilling
Pablo Fletes
Los Medias Rojas de Boston están decidido a hacer historia y de qué manera.
Anoche, con una magistral demostración monticular de Curt Schilling, un oportuno jonrón de Mark Bellhorn remolcador de tres anotaciones y un difícil out sobre un roletazo al cuadro de Alex Rodríguez en el octavo episodio, los Medias Rojas vencieron 4-2 a los Yanquis de Nueva York para empatar a tres triunfos por bando la final por el banderín de la Liga Americana.
Sí, aunque parezca broma, Boston remontó una desventaja de 0-3 en la serie para empatar 3-3.
Esto resultaba poco probable, y no por tratarse de estos rivales encarnizados o por la llamada “Maldición del Bambino”, sino porque nunca en la historia de las Grandes Ligas un equipo había empatado una serie después de tres primeras derrotas.
Pero Boston está decidido a olvidarse de las maldiciones que los azotan desde hace mucho tiempo, y ayer dieron una lección de coraje al vencer en la propia casa que Babe Ruth ayudó a construir, el Yanqui Stadium.
Jon Lieber y Schilling se trenzaron en un gran duelo de pitcheo, colgando tres scones cada uno.
Sin embargo, en el cuarto Boston carburó con un rally de cuatro anotaciones, cuando después de dos outs Kevin Millar conectó doble y anotó por sencillo de Jason Varitek.
Seguidamente, el colombiano Orlando Cabrera disparó un sencillo y con dos en circulación, Bellhorn disparó un jonrón por el jardín izquierdo para mover la pizarra a 4-0.
Con esta cómoda ventaja, Schilling siguió batallando con su tobillo derecho lesionado y logró sobrevivir a un peligroso cuarto episodio cuando Alex Rodríguez y Gary Scheffield le conectaron imparables sin outs.
Pero Schilling dominó a los siguientes tres bateadores, colgó un gran scone y solamente aceptó un jonrón de Bernie Williams en el cierre del séptimo episodio, que puso el marcador 4-1.
Este batazo, fue apenas el cuarto imparable de Schilling en su recorrido de siete entradas, demostrando su gran clase de lanzador.
Con Boston dominado por los relevistas Félix Heredia y Paul Quantril y Tanyon Stuztze, los Yanquis presionaron en el octavo con un doble de Miguel Cairo y un sencillo remolcador de Derek Jeter para acercarse 4-2 ante el relevista Bronson Arroyo.
En esta entrada se produjo una polémica jugada de Rodríguez que los jueces decretaron interferencia porque goleó a Arroyo mientras se trataba de embasar con un batazo al cuadro.
En el noveno, frente al relevista Keith Foulke, los Yanquis embasaron a dos con boletos, pero no pudieron quebrar esa diferencia ante Foulke que ponchó a Tony Clark para terminar el suspenso.
De esta manera, Boston forzó el séptimo juego de la serie que se realizará este día desde las 6:19 p.m., con un duelo entre Tim Wakefield por los Medias Rojas y Kevin Brown por los Yanquis.
ASTROS CERCA
Los Cardenales tratarán de empatar la final de la Nacional cuando reciban a los Astros de Houston, que le dieron vuelta a una desventaja de 0-2 para ponerse adelante 3-2 después de tres triunfos seguidos en casa.
Roger Clemens aparecía en escena como el lanzador indicado a lanzar por los Astros, pero el mentor Phil Garner se decidió por Peter Munro, quien tiene la misión de clasificar a los texanos, por primera vez en su historia, a una Serie Mundial.
Clemens apenas tiene tres días de descanso y la dirigencia de los Astros valoró de complicarlo utilizarlo esta noche.
Por los Cardenales, que despegaron con sólidos triunfos, Matt Morris subirá al montículo. Morris tuvo 15 victorias en la temporada regular, pero esta tarde tendrá que conseguir el triunfo más importante de su carrera frente a unos crecidos Astros.
El partido está programado a iniciar a las 2:19 en el Busch Stadium de San Luis, ante una afición que espera ver el resurgir de sus artilleros estelar Albert Pujols, Scott Rolen, Jim Edmonds, y compañía.