- Adorna con ocho ponches trabajo de cinco ceros
Gerald Hernández
El big leaguer Vicente Padilla ofreció anoche cinco episodios de pitcheo de otra dimensión que quedarán grabados en las memorias de los aproximadamente siete mil aficionados que abarrotaron el estadio Efraín Tijerino de Chinandega, para ser testigos de la victoria de su equipo 5-0 sobre los Leones.
Padilla, quien no lanzaba en Nicaragua desde el 30 de enero del 2003 en un Juego de Estrellas, estuvo cinco entradas sobre la colina y en su esfuerzo de 72 lanzamientos, únicamente recibió dos hits, golpeó a uno, regaló un boleto intencional y “fusiló” a ocho, incluyendo a cinco en fila.
Los relevistas Oscar Pantoja, Lenín Picota y Oswaldo Mairena conservaron la blanqueada, asegurando de paso el triunfo del meteórico tirador chinandegano de los Filis de Filadelfia.
Desde muy temprano el público se hizo presente al parque occidental. Para los fanáticos del jardín derecho fue una ganga pagar los 10 córdobas de la entrada, pues contemplaron el calentamiento del tirador de Grandes Ligas.
Después de una breve ceremonia, pues este fue el juego inaugural para el Chinandega en su casa, Padilla se plantó en la colina y no dejó dudas de su nivel.
“Es increíble la diferencia entre Padilla y el resto de lanzadores de la Liga. Cuando estás bateando, sentís que allí nomás llega el lanzamiento. No hay tiempo para hacer ajustes. Yo creo que hizo envíos de 95 millas”, estima Oscar Mairena, el primer bateador que lo enfrentó.
Sandor Guido y Eddy Talavera fueron los únicos que le dieron hits a Padilla, mientras que Henry Roa fue golpeado en el primer episodio y con corredor en tercera y dos outs en el cuarto recibió base intencional del big leaguer. “No sé ni porqué hizo eso, si él está en otro nivel”, sonrió Roa.
El hit de Guido fue una línea sólida al jardín derecho sobre el primer lanzamiento de Vicente en el segundo inning. El cañonazo de Talavera fue una rola que dio un bount grande y pasó sobre el antesalista Juan Oviedo para anotarse un doble en la tercera entrada.
Padilla lució más inmenso en sus últimos dos episodios de labor, al conseguir cinco abanicados de forma consecutiva. En el cuarto, ajustó cuentas con Sandor, pero necesitó de ocho lanzamientos, mientras que a Eduardo Romero y a Juan Carlos Urbina los despachó con tres “pedradas”. En el quinto, liquidó por la vía de los strikes a Esteban Ramírez y a Eddy Talavera, y cerró su labor dominando de segunda a primera a Oscar Mairena.
La ofensiva del Chinandega hizo su parte del trabajo frente al abridor cubano Julio César Villalón.
El derecho antillano que tiró en Doble A el año pasado, fue sacudido por un largo cuadrangular de Stanley Loáisiga entre el jardín central y el derecho en el tercer inning, previo a un operativo de cuatro anotaciones en el cuarto, empujadas por Adolfo Matamoros y Jimmy González, más dos por Edgard López.
El bull pen felino se fajó en el resto del partido, pero igual lo hicieron los relevistas del Chinandega.
KELLY, BATEADOR
El panameño Roberto Kelly, quien durante 14 años en las Grandes Ligas coleccionó 1,390 hits, será manager y jugador del Chinandega.
Kelly fue convencido de ser inscrito como jugador debido a la escasez de bateadores en el club chinandegano. Sin embargo, su rol estará limitado al de bateador emergente, aunque “no se asusten si juego algún partido completo”, dijo.
De acuerdo a Davis Hodgson, el gerente general del Chinandega, Kelly estará inscrito como jugador temporalmente, mientras viene el resto de jugadores extranjeros del equipo.