- Vecinos preocupados por corte de árboles para construir maquila
- Coreanos se comprometieron a respetar lo que más puedan, pero aseguraron que botarán algunos árboles centenarios
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/CARAZO
Una empresa coreana ha emprendido la tarea de talar árboles en un área de seis manzanas y media para dar paso a la construcción de la Zona Franca Textiles Validos S.A., en una boscosa zona, ubicada entre Jinotepe y San Marcos, en el departamento de Carazo.
La depredación del bosque ya inició y tiene alarmados a los vecinos de la hacienda La Breña, sitio ubicado en el kilómetro 47 sobre la carretera Jinotepe-San Marcos, cuya área fue comprada por el capital coreano.
Young Jin Choi, gerente general de la maquila, reconoció que sacrificarán al menos nueve árboles que datan de unos 200 años de edad, además de árboles frutales como aguacate, mango, coco, café y plátano, en un área de seis manzanas y media. Refirió que después de la tala procederán al movimiento de tierra para levantar la construcción.
Según Young Jin Choi, el corte fue aprobado por el Instituto Nacional Forestal (Inafor), la Alcaldía de Jinotepe y Marena central.
VAMOS A RESPETAR
El lugar, que dejará de ser un bosque para convertirse en un galerón de concreto que promete abrir mil empleos en mayo del 2005, tiene un área de 7,000 metros cuadrados, donde además habrá una bodega y un comedor. Por tal razón se debe talar parte de los más de 30 árboles de chilamate, guanacaste, madero, aceituno y otros, dijo Choi.
El funcionario mostró un mapa donde han señalizado los árboles que deben ser cortados, pero asegura que aquéllos que son de un tamaño mayor serán respetados.
Por su parte Yang Keunsik, dueño del proyecto, coincidió con Choi sobre el compromiso de respetar el medio ambiente y no causar un impacto drástico en la zona.
“Nosotros tenemos una visión positiva sobre preservar el hábitat, los árboles antiguos y todo lo que tenga que ver con la naturaleza”, apuntó Keunsik.
Ambos coreanos dialogaron con LA PRENSA y con el señor Bernardo Sotomayor, vecino del lugar, quien se ha pronunciado junto con su esposa Lucía Quintana, sobre la suerte que pueda tener el ambiente en un futuro.
Quintana dijo que como ciudadana hace uso de su derecho en pro del medio ambiente, por lo que visitó las oficinas del Inafor y no logró hablar con un funcionario de esa institución.
Explicó que en la Alcaldía de Jinotepe tampoco encontró respuesta, ni un inventario sobre los árboles que deben ser cortados o no. Luego de haber conversado con los coreanos, Sotomayor expresó que ahora sólo queda esperar y confiar en la palabra de ellos.
CULPAN AL GOBIERNO
El lunes por la tarde los únicos que se encontraban en la finca eran los taladores, quienes mostraron pesar por la magnitud del corte, tras aludir al Gobierno Central. “Si yo que ando con estas botas de hule tengo conciencia de esto, no sé cómo los que están detrás de un escritorio no piensan”, manifestó el talador.
Durante dos días consecutivos, en el sitio no había ni un solo inspector forestal que inspeccionara el corte. LA PRENSA trató de contactar a los funcionarios del Inafor y la Alcaldía, pero éstos no se encontraban; uno estaba en Managua según la secretaria y el otro estaba fuera de su oficina.
No obstante, Young Jin Choi, gerente general de la maquila, consideró que en la Alcaldía de Jinotepe pudo captar que hay personas muy interesadas en la preservación del medio ambiente y que una de las recomendaciones para dar el permiso fue que construyeran entre los árboles más antiguos.