Elízabeth Romero
Jorge Adonis Rodríguez Mercado es, según la Policía Nacional, el autor de la falsa alarma ocurrida el pasado martes por la noche en el Centro Comercial Metrocentro, que causó zozobra entre la ciudadanía y un amplio despliegue policial, incluidos miembros de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional.
Rodríguez Mercado fue remitido ayer por la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) a los tribunales correspondientes para ser juzgado por el delito de terrorismo.
El responsable del nerviosismo y desmayos aislados entre clientes y trabajadores que se encontraban en ese local al momento de conocerse la existencia de los supuestos explosivos, es un ex trabajador de Metrocentro, quien se desempeñó como guarda de seguridad.
Entre las evidencias en contra de Rodríguez están las declaraciones de testigos y las pruebas realizadas por el Laboratorio Nacional de Criminalística de la Policía.
La segunda jefa de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionada Miriam Torres, manifestó que aparentemente el resentimiento de haber sido despedido de su trabajo, llevó a Rodríguez a colocar los falsos explosivos en uno de los baños de Metrocentro, que no fueron más que ocho tacos de madera envueltos como bombas artesanales.
La información la conoció la Policía a través de un taxista, dijo Torres.
SIGUEN FALSAS ALARMAS
Después de ocurrido este hecho, la Policía registró el pasado fin de semana otras dos falsas alarmas, una en un hospital y la última de parte de un artista que envolvió un muñeco en plástico y lo lanzó a un cauce cerca de El Zumen.
Éste, según dijo a las autoridades del Distrito Tres de Policía, su acción tenía como fin gastarle una broma a los medios de comunicación, aseguró el jefe de Auxilio Judicial en ese Distrito, capitán Félix Villarreal.
La comisionada Torres señaló que las falsas alarmas representan un desgaste para la Policía, tanto de sus agentes como de sus recursos.
Otra fuente policial lamentó que los delitos de terrorismo tienen sólo penas de al menos tres años de prisión, lo que debería ser reformado por las autoridades correspondientes, pues este tipo de casos pueden tener mayores repercusiones entre la ciudadanía.