- Daniel Navarrete dijo ayer que se declaró culpable de haber matado a su hijo por presión policial
Fátima Tórrez González
Con nueve testigos, el Ministerio Público pretende probar el próximo 15 de diciembre, que el acusado de parricidio Daniel Antonio Navarrete Chavarría, fue quien terminó con la vida de su tierno hijo de nueves meses, el pasado 6 de octubre en el kilómetro 26 y medio Carretera Vieja a León.
La juez María Concepción Ugarte resolvió mantener la prisión preventiva para el acusado a solicitud de la fiscal auxiliar Carolina Herrera, a pesar que la defensa insistió en obtener el arresto domiciliar, alegando que no existían pruebas suficientes para mantenerlo en prisión.
FAMILIA AÚN CONSTERNADA
La familia de Navarrete Chavarría se encuentra consternada por la tragedia en que se han visto envueltos con la muerte del niño. Han pasado más de 15 días y la nostalgia sigue latente.
“El acusado dice que el niño se le cayó, usted sabe que las madres somos las última en conocer lo que los hijos hacen, estamos (la familia) demasiado consternada con lo que pasó, él dormía con el niño, nunca le notamos nada malo a él, no sé qué fue lo que le pasó”, dijo Concepción Chavarría, madre del acusado.
Navarrete Chavarría manifestó ayer ser inocente del crimen y que la primera vez que rindió su declaración en la Policía de San Rafael del Sur, donde admitió haber matado a su hijo, lo hizo bajo presión.
“Estaba mi familia detenida, mi mamá, dos tíos y mi compañera de vida (la actual)… Me duele, es cierto que lo dejé botado, di la declaración allá (en la Policía), por mi familia, ellos (la Policía) me hicieron decir lo que no era”, dijo el acusado.
En la audiencia inicial, así como la audiencia anterior, Olivia Mendoza Téllez, madre del pequeño no se presentó. En la relación de los hechos que hace la Fiscalía, señala que Mendoza Téllez se lo entregó a su suegra porque no podía, según ella, mantener a los dos niños que procreó con el acusado.