- Demasiada pieza para el Bóer
Francisco Jarquín Soto
Nada parecía salvar al Bóer de la paliza. El San Fernando tuvo todo a su favor. Los errores del cuadro capitalino, el poder salido de los estacazos de Marlon Abea y Mario Holmann y un gran trabajo de Julio Raudez en seis entradas, que le dio su primer triunfo de la Liga Profesional.
“Sé que pude hacer un mejor trabajo pero me descontrolé al principio. Lo que me gustó fue que después casi no permití que la pelota saliera del cuadro. Me sentí bien aunque tenía más de un mes de no tirar con un bateador enfrente”, dijo Raudez mientras firmaba autógrafos a algunos fanáticos en el terreno de juego.
Raudez admitió en seis entradas cinco hits, tres de ellos dentro del cuadro en el segundo inning productor de carrera. El derecho rectificó el camino gracias a lo obediente que estuvo su sinker, recta cortada, el cambio y slider.
Holmann demostró que ya no es más aquel muchacho inexperto que jugó con el Rivas y pasó un rato por el Bóer. Tres hits, entre ellos un jonrón de tres carreras ante Juan Carlos Farrach, son la mejor prueba de su evolución.
“Sé que esta Liga es muy exigente. Para ser sincero no esperaba rendir tanto como lo hice hoy, pero tuve un gran día, con tres buenos contactos. El jonrón jamás me imaginé que se fuera porque fue un batazo muy elevado pero cuando vi que se le iba acabando el terreno al left me alegré”, comentó Holmann.
Marlon Abea también descargó un cuadrangular ante los envíos de Cairo Murillo y a pesar de que fue clave en la paliza que le propinaron al Bóer, jamás desestimó la calidad del rival pero sí la calidad de la bola.
“El Bóer sí es difícil, que no se equivoque la gente por este resultado, lo que pasa es que hoy venimos con todo nosotros y les fue difícil a ellos ganarnos. Aquí no se puede menospreciar a nadie”, dijo Abea, quien bateó de 4-2.