Juan Carlos Tijerino A.
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Boa gana evento de mascotas en la UCC
Juan Carlos Tijerino A.
Por el brillo de su piel y su excelente estado físico, la Boa constrictor Zombie, de casi dos metros de largo, obtuvo el primer lugar del Concurso Nacional de Boas, que organizó la universidad de Ciencias Comerciales (UCC).
El evento fue parte del segundo Show de Mascotas que realiza la UCC, con el fin de sensibilizar a la población en el cuido de los animales.
“De todas las boas que estaban ahí, Zombi fue la mejor, y no fue por pura casualidad, sino porque la cuidamos como debe ser”, explicó Jorge Luis Díaz, propietario del Hospital Animal, donde Zombi es la mascota oficial.
Según Díaz, la campeona se alimenta únicamente de ratones y pollos vivos, por lo que está creciendo cada día un poco más.
“Tiene tres años y le faltan cinco centímetros para llegar a los dos metros. En el hospital la utilizamos para que la gente la cargue y vea que estos animales no son tan peligrosos como parecen”, indicó.
Durante el show de mascotas, también se eligió al mejor reptil, parte del evento en el que no participaron las boas por tener su propio concurso, y resultó ganador un garrobo llamado Porro.
“La coloración de la piel se encuentra en perfecto estado, por eso fue que lo seleccionaron. También hay que tomar en cuenta el buen estado de salud que presenta”, afirmó Javier Balladares, dueño de Porro.
Para Balladares, este tipo de actividades es de gran importancia, porque la gente comienza a interesarse por cuidar mascotas como Porro.
CACATÚA LADRADORA
En el concurso de aves exóticas obtuvo el primer lugar una cacatúa australiana de tres años, llamada Lucas, la que además de hablar, se ríe y hasta ladra como un perro.
“Esta ave es bastante parecida a las cacatúas que hay en nuestro país; se alimenta de semillas y frutos”, indicó Edwin Mendieta, propietario de Lucas.
La técnica canina de la Policía Nacional también realizó una demostración ante los asistentes, de cuan bien entrenados están sus animales, sobre todo en materia de captura de delincuentes y búsqueda drogas.
Los canes del Ejército tampoco se quedaron atrás, pues en sólo tres minutos demostraron que para buscar explosivos no hay quién les gane.