Luis Felipe Palacios
El jefe de la bancada Azul y Blanco, Orlando Tardencilla, denunció ayer que las bancadas mayoritarias en la Asamblea Nacional “mataron” el espíritu de la Ley de Carrera Judicial, al aprobar un artículo que otorga discrecionalidad a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en el nombramiento de jueces y magistrados del Tribunal de Apelaciones.
“Es inadmisible que en el artículo 12 haya quedado establecida la posibilidad de que uno de cada cinco magistrados de Apelaciones sea designado de manera directa y, peor aún, que dos de cada cinco jueces de Distrito sean designados de forma directa”, criticó Tardencilla, miembro de la Comisión de Justicia del Parlamento.
“¿Qué significa esto? Que van a haber jueces que van a entrar por oposición, por estudio, por concurso, para sacar al mejor, y van a haber jueces designados directamente por los magistrados”, cuestionó.
Tardencilla, quien presentó una fallida moción en ese artículo, señaló que eso “desnaturalizó completamente la Ley de Carrera Judicial, porque volvemos otra vez al dedo mágico” para el nombramiento de magistrados de Apelaciones y jueces de Distrito.
“El acuerdo bipartito (libero-sandinista) que hay es evidente. Ahí hay voluntad de asegurarse la capacidad de nombrar jueces. ¿Para qué? Para asegurarse el control, nada más”, agregó.
La moción al artículo fue presentada por el jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, referido al ingreso extraordinario en la carrera judicial y contó con el respaldo de las bancadas liberal y sandinista, partidos que dominan también la CSJ.
La moción establece que una de cada cinco vacantes para magistrados de Tribunal de Apelaciones, y dos de cada cinco vacantes para jueces de Distrito se reservarán para el ingreso extraordinario de “juristas de reconocido prestigio dentro del foro nacional”, sin someterse al examen o prueba ni al curso teórico-práctico requerido para el ingreso regular.
LOS “ARGUMENTOS” DE ROSALES
El magistrado de la CSJ, Francisco Rosales, defendió el artículo en mención, y dijo que hasta en la carrera militar se da ese tipo de excepciones.
Señaló que el teniente coronel Álvaro Ramírez González fue nombrado Auditor General del Ejército de Nicaragua, siendo civil, sin haber entrado como cabo o ‘soldado raso’.
Agregó que los médicos Gonzalo Lacayo, Luis Sacasa, Juan Ignacio Gutiérrez, Oscar Jirón, Hugo Argüello —actual director de Medicina Legal—, entre otros, fueron nombrados en el Ejército sin tener un rango para su nombramiento.
Asimismo, el magistrado Rosales sostuvo que el ingreso extraordinario está establecido “para aquéllos, cuyos méritos les permiten, precisamente, hacer ese ingreso extraordinario al cargo de magistrado del Tribunal de Apelaciones o como juez de Distrito”.
Alegó que ese artículo no viola el principio de igualdad a lo interno de la carrera judicial.
FUERTE BLOQUE LIBERO-SANDINISTA
El diputado Miguel López, de la Azul y Blanco, no descartó que el Ejecutivo pueda vetar parcialmente la Ley de Carrera Judicial, sobre todo en ese polémico artículo.
“¿Para qué aprobar una ley que le va a exigir a uno mérito y capacidad, bajo un concurso, y a otros no? Eso rompe el principio constitucional establecido en el artículo 27, de que todos somos iguales ante la ley, que el Estado garantizará la protección de ese derecho, y que no habrá discriminación”, razonó.
El diputado liberal Wilfredo Navarro y el sandinista Edwin Castro afirmaron, por separado, que si el presidente Enrique Bolaños veta parcialmente la Ley de Carrera Judicial, ellos lo rechazarán.
“Si el Presidente (Bolaños) veta la ley, va a hacerlo a sabiendas de que le vamos a rechazar ese veto, porque aquí hay 80 votos que van a rechazar cualquier posición del Presidente”, sostuvo Navarro.
“Rechazo total desde ahorita”, dijo, por su lado, Castro.
MÉNDEZ EN SINTONÍA
La magistrada del Tribunal de Apelaciones, Juana Méndez, quien se apareció repentinamente en la Asamblea Nacional entregando ramos de flores y claveles a los diputados, por la aprobación de la Ley de Carrera Judicial —como símbolo de amor y paz, según ella—, defendió el polémico artículo 12 que otorga discrecionalidad a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.