La Barranca, propiedad de la familia Brenes de Masaya, es afectada por el avance de la red vial.

La Barranca sucumbe ante el progreso

Cerro declarado patrimonio nacional, ha sido víctima del paso de la “modernidad” Auxiliadora Rosales El 4 de octubre de 1912 soldados nicaragüenses resistieron como verdaderos héroes frente al ejército norteamericano superior en armamento. El escenario de esta hazaña fueron los cerros El Coyotepe y La Barranca, situados a la entrada de la ciudad de Masaya, […]

  • Cerro declarado patrimonio nacional, ha sido víctima del paso de la “modernidad”

Auxiliadora Rosales

El 4 de octubre de 1912 soldados nicaragüenses resistieron como verdaderos héroes frente al ejército norteamericano superior en armamento. El escenario de esta hazaña fueron los cerros El Coyotepe y La Barranca, situados a la entrada de la ciudad de Masaya, los cuales fueron testigos de la dignidad y el orgullo patrio.

La Barranca y El Coyotepe son referencias inolvidables de la historia nacional. Varios corridos y poemas cuentan la valentía con la que un grupo de nicaragüenses defendió desde estos sitios la soberanía nicaragüense. Ahora esa historia parece haber perdido valor para las autoridades e incluso para los mismos pobladores, ya que ambos han sido sometidos a daños irreparables.

En abril del 2004, los ministerios del Ambiente y Recursos Naturales, y Fomento, Industria y Comercio, autorizaron al Ministerio de Transporte e Infraestructura los derechos de explotación del cerro La Barranca, a favor de la empresa constructora Hispánica para la explotación de hormigón, entre otros materiales.

“El saqueo del lugar se frenó en mayo pasado por la prohibición de la Alcaldía de la ciudad, después de la denuncia de los medios, pero este problema es de años, son los mismos pobladores de la ciudad que cada vez que hacen una casa buscan arena en el lugar”, comentó Iván Hüeck, alcalde de Masaya.

DESTRUYENDO TODO

Para el poeta y escritor masayés, Julio Valle-Castillo, La Barranca ha sido víctima del avance de la red vial. “Desde el siglo XIX el Ferrocarril del Pacífico partió la parte occidental de La Barranca, en los años veinte la construcción de la carretera volvió a segmentar este cerro. En 1999 el derecho de vía del bulevar Alejandro Abaunza continuó fragmentándolo y más recientemente la ampliación de la Carretera a Masaya”.

Para Valle-Castillo “la destrucción topográfica no sólo destruye la historia, sino también el hábitat del lugar. Es por esa razón que su preservación debió de interesarle al Marena, INC (Instituto Nicaragüense de Cultura), y a todos en general”.

Para el poeta “la destrucción de nuestra cultura refleja un sentido ladino de blancos avergonzados y de discriminación de lo auténtico”.

Valle-Castillo señala que “se debió haber buscado otras alternativas, porque si nos ponemos a desbaratar los cerros y todo accidente geográfico acabaremos con el país”.

NO ES PRIORIDAD

Flor de María Rivera, directora del departamento de patrimonio del INC, dijo que el caso de La Barranca ha sido cuestión de prioridad. “Nuestro departamento es muy pequeño, trabaja con poco personal y tenemos poco presupuesto. Así que todo se hace en función de prioridades”.

“Hemos priorizado otros asuntos, como la ampliación de la carretera a Juigalpa donde se estaba impactando un cementerio indígena, mientras que el cerrito de La Barranca es patrimonio, porque ahí se dieron combates históricos, además está la polémica de hasta dónde es más importante la modernización”, expresó.

EL CERRO DE LA DIGNIDAD

El cerro La Barranca fue escenario de tres grandes batallas militares de igual número de revoluciones. La historia registra que ahí se combatió durante la revolución liberal de 1893, y años más tarde, el 4 de octubre de 1912 la fortaleza de El Coyotepe y La Barranca fueron el teatro de la batalla final donde soldados nicaragüenses pelearon contra los marines yanquis.

En este sitio se cubrió de gloria el coronel Isidoro Díaz Flores. En esa misma batalla el general Benjamín Zeledón se parapetó para resistir la invasión de tropas norteamericanas que intentaban llegar a Masaya. Zeledón fue masacrado ahí mismo.

En 1979, la Guardia Nacional bombardeó los barrios de Masaya durante la ofensiva final del Frente Sandinista.

PATRIMONIO DE PAPEL

Con el Decreto No. 1398 publicado en La Gaceta No. 260, del 15 de noviembre de 1967, los cerros El Coyotepe y La Barranca fueron declarados monumentos nacionales. En el texto se lee que el Gobierno de la República por medio del Ministerio de Defensa procedería a colocar en cada uno de ellos una placa de bronce que evoque los nombres de los héroes que el 4 de octubre de 1912 supieron defender la Patria y murieron por ella.

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