- Desde el mes de junio Omar de León se encuentra en Nicaragua para asesorar a los funcionarios de Telcor en las nuevas normativas que regirán en el país. El trasfondo de los reglamentos que serán conocidos posteriormente, lleva en sí la intención de regular el monopolio para favorecer a la mayor parte de la población, bajo una lógica de competencia por el mercado
María Antonia López Manzanares
Omar de León se encuentra en Nicaragua desde hace varias semanas con la intención de colaborar en la realización de las nuevas normativas que pretende implementar la Empresa de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), de cara a la constante modernización que el sector debe sufrir en el país, ante el inminente avance de nuevas tecnologías.
Es un uruguayo de amable apariencia, cree que ya Nicaragua se abrió al proceso de modernización e iniciando la apertura del mercado de las telecomunicaciones en búsqueda de una plena competencia, para lo cual consideró necesario formular nuevas normativas, de tal forma que se adapte al nuevo perfil internacional.
En el país las telecomunicaciones han sido privatizadas en dos etapas, y la introducción de firmas internacionales en el tema de las telecomunicaciones han llegado lentamente. Sin embargo, eso ha permitido que se establezcan oportunidades de competir, pues en el país aún hay muchos lugares donde la oferta telefónica de redes, televisión por cable y otros aún no está disponible. A pesar de que el proceso de privatización es ya irreversible, en algún momento se dijo que el Estado podría continuar manejando la empresa de telefonía nacional conocida como Enitel, por eso consultamos al experto al respecto.
¿Es tan necesario llegar a la privatización de una empresa y no esperar que la misma, administrada por el Estado se abra a la competencia?
Técnicamente es posible y de hecho hay algunos ejemplos, pero en la vida real las empresas cuando están gestionadas por el Estado tienen algunas dificultades administrativas que les impide competir en igualdad de condiciones con otras que tienen alcances multinacionales, procedimientos, sistemas de gestión que están operando en varios países y que las empresas del Estado no pueden sobrevivir bien, y sobre todo en nuestros países tienen una serie de cargas adicionales que no le permiten hacerle frente. Y por eso es que se privatizan y luego se abren al mercado.
¿Podría darse el caso que las empresas privadas sientan que el Estado se convierta en un competidor desleal?
Generalmente no pasa eso. El Estado ha asumido los monopolios, con funciones sociales en las que se pierde dinero en algunos sectores o recuperan con tarifas más altas. Cuando vienen operadores de afuera, sólo van a atacar la parte rica, lo que se llama “la crema” y vuelve la situación bastante difícil al Estado en zonas de mejor recursos.
Adicionalmente, los sistemas de gestión del Estado se modifican, los directores cambian, eso pasa en todos los países. Además están sujetos a aportar a la Tesorería de la República parte de los recursos que cobran. Pero eso a veces no se hace a tiempo con lo que la empresa necesita tener para sobrevivir, por eso es muy difícil competir.
Se dice que la competencia da oportunidad para que más personas tengan acceso al servicio de telecomunicaciones. Por ejemplo, en telefonía, en Nicaragua antes se le incluían todos los servicios y no había cobros diferenciados, era una sola tarifa…
La regulación de las comunicaciones es una tarea extremadamente compleja, es muy difícil encontrar paralelismos con la regulación de otros sectores, como el agua, el petróleo, por eso es complejo, porque aparte de los problemas propios, está el tema de estar variando permanentemente las tecnologías, los mecanismos de prestar servicios, la forma de facturar los planes.
Puede ser que haya en todo este mar de cambios algunos aspectos que aún no quedan resueltos. Ese es el tipo de cosas en las que Telcor está preocupado, inclusive los nuevos reglamentos, tenga considerado esos mecanismos. Pero lo que sí va a notarse es mediante la competencia, una caída en los precios de las llamadas de larga distancia con la oferta de diferentes operadores, calidades, planes especiales y en definitiva a partir de la apertura para la cual estamos trabajando, se van a notar cambios muy grandes.
Le insisto, hasta dónde en realidad llegan los beneficios, porque las telecomunicaciones están concentradas en monopolios mundiales. Al final son éstas las que se quedan con el mayor pastel en los países, y por mucha campaña de promoción y descuento al final, ellos acuerdan precios, en tanto el usuario no participa de esas decisiones se ve obligado a pagar más por el servicio…
Esas situaciones se pueden dar, como igual sucede en otros rubros mundiales. Siempre existe la posibilidad de que haya operadores que pueden estar en competencia, pero a lo interno logran un acuerdo.
Eso tiene que ver con legislaciones y marcos regulatorios de competencia en un sentido más amplio a nivel nacional.
Tengo entendido que en Nicaragua está en proceso la aprobación de una ley de competencia. Normalmente existen leyes de competencia que abarcan a todas las industrias, pero especialmente en telecomunicaciones, por la complejidad del sector suele haber reglamentos o guías para interpretar esa ley y se establezca un marco especial de competencia para el sector de telecomunicaciones.
Por eso el marco que se está trabajando es para prevenir colusión de precios o acuerdos entre empresas.
Encima de eso se están levantando todas las barreras para que cualquier operador pueda venir aquí, grandes o chicos. El mercado de larga distancia tiene precios muy altos y pueden operar pequeñas empresas con precios bajos.
Para los demás sectores los reglamentos que se están elaborando se están previendo acuerdos entre operadores y tratar de impulsar la competencia. Donde no haya competencia que exista control de precios.
Entiendo que el esfuerzo que está haciendo Telcor en la elaboración de este marco, se está trabajando mucho en el servicio universal, o sea asegurar a aquellos sectores más deprimidos que tengan acceso al servicio de telecomunicaciones con recursos que salen de la misma entidad.
En el caso particular de Nicaragua es entonces fundamental el marco legal para la competencia. ¿Hasta dónde entonces eso puede permitir el desarrollo del país?
Entiendo que el marco es imprescindible y muy específico y sobre todo para asegurar la competencia. Las condiciones van a ser mejores que las actuales para que puedan entrar otros a competir. Eso nos va a llevar a mejorar las telecomunicaciones y dar acceso a los que no tienen y bajar precios. Todo eso repercute fuerte económicamente.
Eso es un elemento dinamizador de la economía, del desarrollo social, cultural, pues a través de eso viene un desarrollo del internet.
¿A nivel de la región centroamericana, cómo está Nicaragua en términos de avance en telecomunicaciones?
Creo que ha seguido el proceso normal de otros países, unos antes, otros después. Los que vienen después vienen con la experiencia y vienen con mayor seguridad, así que se pueden hacer mejores los procesos.
¿Hacia dónde apuntan las últimas tecnologías de las telecomunicaciones, como para decir que cinco millones de habitantes que es la población nacional, va a tener todo tipo de servicios?
Los precios han bajado mucho, pero el área en la que más han bajado es en la telefonía, sobre todo las llamadas internacionales. El otro tema es el internet, se prevé que van a bajar y el tercero es que si todos van a poder tener teléfono, eso no sucede en ninguna parte del mundo, solamente en Estados Unidos, Finlandia, por ejemplo.
Lo que sí se debe asegurar es el servicio universal, de tal manera que exista un subsidio que permita que en un pueblo de bajos recursos haya un teléfono para todos.
El teléfono fijo cumple su función. Aunque hay una tendencia hacia la preferencia del teléfono móvil, pero tendrán que bajar mucho los precios porque no están al alcance de cualquiera.
¿Los otros servicios de televisión por cable e internet hacia dónde van?
Hay varios operadores que están empezando a prestar servicios que hasta ahora eran exclusivos de los medios de comunicación social, como las películas, juegos, noticias, información… van evolucionando a la pura exclusividad de una sola función, sino que ya se puede estar hablando por teléfono y estar jugando a la vez, por ejemplo.
Los operadores de cable ya empiezan a prestar servicio de internet y telefonía, compitiendo con el operador establecido.
Las privatizaciones
Las privatizaciones de las telecomunicaciones han sido cuestionadas por el hecho de que se encarezcan los servicios. A juicio del especialista Omar de León, los procesos de privatización son los primeros pasos que se dan en la apertura.
“El inicio de la etapa final es cuando se abre el mercado y es cuando se empiezan a ver los beneficios del sector, y por tanto, si bien ha habido muchos procesos en el mundo, cada uno ha seguido su suerte”, sostuvo.
Esos procesos han servido para mejorar las telecomunicaciones, el alcance de los servicios.
Consideró que los organismos reguladores, a través de las leyes y reglamentos, deben buscar cómo favorecer al usuario, aún cuando el servicio esté privatizado.
Inicialmente, en el país debe pasar por la privatización antes de llegar a la apertura, y en ese momento los entrevistados empezarán a sentir los cambios con planes nuevos o sea una lucha fuerte entre empresas para ofrecer mejor al menor precio.
“Si las privatizaciones han sido buenas son períodos transitorios, lo que importa es lo que empieza a partir de la apertura”, insistió.
AMPLIA EXPERIENCIA
Ingeniero Industrial especializado en telecomunicaciones
También realizó una maestría sobre el mismo tema.
Está vinculado a la universidad de La República, en Uruguay, impartiendo clases en la facultad de ingeniería eléctrica.
Fue director del Instituto de Ingeniería Eléctrica en su país.
Actualmente dicta cursos de economía aplicada a las telecomunicaciones.
Ha escrito varios libros relacionados al tema de las tecnologías comunicativas.