Perplejidad

Siddartha Caracas Era comprensible escuchar comentarios de nicaragüenses diciendo. “Creo que va a ganar Tito Trinidad, porque es mejor boxeador y porque Mayorga no se preparó a conciencia, etc., porque hasta las personas que “medio saben” (resalto la palabra medio saben porque no hay que ser un gran experto en la materia, para por lo […]

Siddartha Caracas

Era comprensible escuchar comentarios de nicaragüenses diciendo. “Creo que va a ganar Tito Trinidad, porque es mejor boxeador y porque Mayorga no se preparó a conciencia, etc., porque hasta las personas que “medio saben” (resalto la palabra medio saben porque no hay que ser un gran experto en la materia, para por lo menos haber escuchado de la calidad boxística de Trinidad) de boxeo, sabían que se iba a enfrentar a uno de los más grandes campeones que ha producido este deporte en la ultima década y como si eso no fuera motivo suficiente para que la gente dudara de una victoria de Ricardo, también se sabía de la pésima preparación física que él llevaba para ese combate.

Lo que todavía no termino de comprender y me tiene más aturdido que al mismo Mayorga, es cómo pueden haber nicaragüenses que a la hora del combate gozaban con la tunda que le estaban propinando a Mayorga. Había un montón de nicas que no sólo no creían en Mayorga, sino que iban en su contra y gritaban con euforia: ¡Tito!, ¡dale duro a ese tal por cual! No sé ni qué pensar, me molestó mas oír a nicaragüenses coreando en su contra, que ver al propio Mayorga exponer su físico en el primer round.

Pregunto: ¿Cuántos puertorriqueños habrán gritado viva Mayorga? O más bien ¿qué puertorriqueño habrá apoyado a Mayorga? Yo no tengo la respuesta, pero estaría dispuesto a apostar que ningún puertorriqueño le iba a Mayorga, y mucho menos que gritara vivas al nica. De eso estoy seguro.

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