Roberto Pérez Solís
El director del Hospital Fernando Vélez Paiz, doctor Julio César Flores, dijo que los 45 bebitos que ayer fueron retirados de la Sala de Neonatología, tras desprenderse una parte del cielo raso de esa habitación, están fuera de peligro a pesar de estar ubicados en otras áreas hospitalarias.
Ayer por la tarde, el personal médico de esa sala fue sorprendido por el derrumbe del techo, al momento que caía una fuerte llovizna sobre Managua.
Averiguaciones preliminares indican que el incidente ocurrió porque los canales de desagüe no soportaron la intensidad de la lluvia que caía.
“Cuando comenzó a filtrar el agua, el personal de la sala y de otras áreas del hospital se dispuso a evacuar a los niños, y todos están bien”, indicó el doctor.
El doctor Flores expresó que el Ministerio de Salud (Minsa) se comprometió a ayudarles a resolver el problema.
No obstante, LA PRENSA no obtuvo más detalles al respecto porque ni el doctor Roberto Jiménez, director de Hospitales, ni la viceministra de Salud, Margarita Gurdián, respondieron a los llamados telefónicos.
NO HAY PELIGRO
Los niños fueron trasladados a las Salas de Fototerapia y Observación.
Según el médico, aunque este traslado demanda un mayor trabajo para el personal hospitalario, el cuido que les brindan los doctores es igual de eficiente y dice que no hay peligro de contaminación.
Flores comentó que hace un poco más de tres años se realizaron trabajos de reparación del techo y del cielo raso de varias salas del hospital, entre las que estaba la de Neonatología.