Roberto Pérez Solís
Las medicinas y la ropa hospitalaria son escasas.
El estado de las camas es deplorable.
El jabón de baño y el papel higiénico, al igual que otros productos de uso personal, duran muy poco.
De esta magnitud son las penurias que sufren las 200 personas con problemas mentales internas en el Hospital Psiquiátrico José Dolores Fletes, de Managua, según informó Lidia Jiménez, directora del Departamento de Trabajo Social.
El presupuesto que el Ministerio de Salud (Minsa) entrega a este centro asistencial ronda los 14 millones de córdobas al año, pero al igual que para el resto de centros asistenciales del país, representa un monto raquítico para costear un grueso número de necesidades.
Este dinero tampoco alcanza para contratar a más especialistas en salud mental.
FALTA DE TODO
En ese hospital laboran actualmente seis psiquiatras, ocho psicólogas, cinco trabajadoras sociales, 16 enfermeras y 70 auxiliares de enfermería, pero según Jiménez, “esto es poco personal”.
“Requerimos ropa de camas, colchones, papel higiénico, desodorantes, toallas sanitarias, desinfectantes y medicinas; los pacientes salen y no llevan un tratamiento a seguir, no tenemos diazepan, aloperidol, por ejemplo, que son necesarios para los enfermos”, dijo Jiménez.
Para conseguir un poco de fondos, periódicamente el personal del hospital realiza actividades recreativas en conjunto con las pastorales de enfermos de la Iglesia Católica.
Ayer, en los predios del hospital se realizó una de éstas actividades, la cual contó con la presencia del Vicario de Managua, monseñor Eddy Montenegro.
“Hay que exhortar a los fieles a que apoyen a estas personas, todos somos hermanos y debemos ayudarnos. Espero que el pueblo atienda al llamado de la Dirección del centro”, dijo monseñor.
LA PRENSA trató de obtener la versión del Minsa al respecto, pero fue imposible.