- Aunque el PLC y el FSLN nohan anunciado su posiciónen la Asamblea, el Gobiernocree que todo “está amarrado”
- Dos gobiernos del área han llamado a la Cancillería nicaragüense, dando su respaldo al Presidente
María José Uriarte R. y Gabriel Sánchez
La resolución emitida por la Contraloría General de la República contra el presidente Enrique Bolaños, empezó a generar preocupación en algunos sectores del país, e incluso a nivel internacional, dado que por primera vez, durante las crisis políticas que se han registrado en Nicaragua, dos cancilleres del área llamaron a su homólogo nicaragüense para manifestar su total respaldo al presidente Bolaños, según dijo anoche el canciller Norman Caldera.
Agregó que esa preocupación se genera por la percepción de que “el repacto funciona, que aquí está una unanimidad, que no es porque sea la verdad lo que prevalece, es una unanimidad porque se pusieron de acuerdo (los partidos Liberal Constitucionalista y Sandinista)”, observó Caldera.
El presidente Enrique Bolaños calificó la resolución emitida por la Contraloría General de la República (CGR), como una decisión política de los principales dirigentes de los partidos mayoritarios “que se atrincheran en defensa de sus propias corrupciones”.
El mandatario refirió que la sentencia de inocencia dictada a Byron Jerez el pasado martes, fue el preludio de la resolución que preparaban en su contra.
“En pocas palabras, nicaragüenses todos, ahora resulta que yo soy el corrupto, y hasta dicen que ando de cantina en cantina”, agregó en alusión a las reuniones sostenidas en lugares públicos, como el último encuentro que tuvo con el general en retiro, Humberto Ortega.
NEGOCIAR CON ESTABILIDAD DEL PAÍS
El general en retiro Joaquín Cuadra cree que es un esfuerzo claro por debilitar al presidente Bolaños, causando inestabilidad, sobre todo cuando hay un proceso electoral en marcha y que el acuerdo del pacto “por debajo de la mesa”, es llegar incluso a quitar del camino al presidente Bolaños “para poner quizás a José Rizo, María Fernanda Flores o incluso a Daniel Ortega”.
Para Cuadra hay una intención que va más allá de presionar al mandatario para negociar, sin descartar que aprueben en la Asamblea Nacional la destitución del mandatario, porque es la antítesis de lo que ellos representan.
“Creo que el hecho de que la resolución haya sido firmada por todos los contralores, expresa una voluntad política, ninguno de esos contralores va a firmar una resolución si no tiene antes el permiso de Arnoldo Alemán o Daniel Ortega, ya lo sabemos los nicaragüenses”, comentó Cuadra.
Sin embargo, es del criterio que lejos de alcanzar su objetivo de destituir al presidente Bolaños, esto lo fortalece y le permite un crecimiento político, porque la mayoría de los ciudadanos lo respaldan, por lo que Cuadra considera que la institucionalidad saldrá fortalecida después de este episodio.
LAS FACULTADES DE LA CONTRALORÍA
La ex presidenta del Consejo Supremo Electoral (CSE), Rosa Marina Zelaya, indicó que hay que analizar el aspecto político y jurídico de manera conjunta en este caso.
En lo que respecta al primero, porque la Contraloría está constituida de una forma bipartidista, consecuencia de uno de los retrocesos institucionales del país.
En lo jurídico, hay que confirmar si la Contraloría tiene facultad para emitir una resolución de destitución contra el Presidente de la República, sin estar extralimitándose en sus funciones.
“Si bien es cierto, hay un artículo de la Contraloría que habla de sanciones administrativas en las que involucra destitución o multa, pero eso, el legislador, al momento de emitirlo, no estaba pensando incluir al Presidente de la República”, expresó Zelaya.
Otro aspecto que considera se debe observar, es si las causas que llevaron a tomar ese tipo de resolución se pueden basar únicamente en que el mandatario no haya respondido a las preguntas remitidas por el ente fiscalizador, entonces sería ilógico que lleguen a ese extremo.
PLC NO DA A CONOCER POSICIÓN
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, afirmó que no hay una posición oficial de la bancada, porque no conocen la resolución de destitución de la Contraloría, y que en todo caso habrá que esperar el nombramiento de una comisión especial que analice y dictamine favorablemente o no para destituir, para lo que se requiere, de acuerdo a la Constitución, dos tercios de los votos, que oscilan entre 57 y 58 votos.
En caso que el dictamen fuera favorable, entraría en juego no una decisión de bancada sino del partido, si se procede a la destitución o no, recordando que también depende del consenso, en este caso de las dos bancadas mayoritarias.
“No tenemos interés, no es prioridad para nosotros, puede ser que sea a largo plazo, no hay fecha perentoria para que la comisión dictamine; es una decisión delicada que debe tomar el partido como tal”, adujó Quiñónez.
ORTEGA: «TODO POR SU CAUCE»
El secretario del Frente Sandinista, Daniel Ortega, aseguró ayer que de realizarse el diálogo con el presidente Bolaños, con la mediación del cardenal Miguel Obando, no se abordará la resolución de la Contraloría General de la República en la que se pide la destitución del mandatario, acusado por los contralores de haberse negado a dar información sobre el origen de los fondos para financiar su campaña electoral.
Manifestó que la resolución de la Contraloría contra Bolaños hay que dejarla caminar por su cauce correspondiente: la Corte Suprema de Justicia y también la Asamblea Nacional.
TODO LO DICHO
“He contestado las preguntas que me ha hecho la Contraloría, pero quizás no he dicho lo que ellos quieren oír, yo sólo digo la verdad, no puedo decir otra cosa”, enfatizó el presidente Enrique Bolaños, durante su mensaje a la Nación, anoche.