Walter Treminio Urbina/Corresponsal
El Juez Penal de Audiencia de Puerto Cabezas, Ronald Fullertong, admitió ayer la acusación que por tráfico de estupefacientes remitió la Fiscalía, en contra de cinco colombianos capturados la noche del martes en el Mar Caribe, cuando trasegaban 1,359 kilos de cocaína.
El fiscal auxiliar José Abraham Páramo presentó la acusación a las 10 de la mañana, y tras haberla aceptado el juez Fullertong, éste programó la audiencia inicial del juicio para el próximo miércoles.
“Pueden matar a nuestras familias en Colombia, porque la droga no llegó a su destino”, exclamaron con lágrimas en sus rostros los cinco colombianos, cuando fueron presentados al Juzgado Penal de Audiencia, para cumplir con la primera audiencia preliminar.
“Ahorita, los otros (narcotraficantes) ya se dieron cuenta de que no les cumplimos con entregarles la droga, ahora nuestras familias corren mucho peligro”, expresaron.
Uno de los acusados se limitó a decir que “la droga iba al Golfo de México y no a Nicaragua”.
DICTAN MEDIDA CAUTELAR
El judicial también aceptó la petición del fiscal Páramo, de mantener bajo arresto a los acusados.
YA NO SERÁN TRASLADADOS
El comisionado mayor Marlon Montano, jefe de la Policía en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), expresó que las celdas de Bilwi no cuentan con toda la seguridad para mantener a reos de alta peligrosidad, sin embargo en esta ocasión, se han coordinado con el Ejército para apoyar la vigilancia en horas de la noche.
Los colombianos Luis Fernando Naar Rivera, Yamil Martínez del Valle, Narciso Correa Cuadrado, Fabián Rivera Díaz y Guillermo Angulo Guillén, pidieron al juez Fullertong que una vez que sean condenados o liberados, puedan ser repatriados a Colombia.
“Queremos cumplir nuestra condena en nuestra nación, para que nuestras familias tengan la oportunidad de visitarnos. Aquí en Nicaragua sería imposible ver a los parientes”, solicitó Fabián Rivera Díaz. Sin embargo, el juez Fullertong le explicó que no era su competencia cumplir con esa petición y que tendrán su momento para pedirlo.