- Se esperan duros ataques personales
AFP
WASHINGTON.- George W. Bush y John Kerry preparan sus municiones para el segundo debate televisado del viernes, que promete ser virulento, con un endurecimiento de ataques personales lanzados por el presidente saliente contra el candidato demócrata.
Decenas de millones de estadounidenses seguirán seguramente por televisión el segundo enfrentamiento, en el que las expectativas serán muy diferentes para los dos candidatos a la presidencial de noviembre.
Para Kerry, se trata de confirmar lo exhibido en el primer debate, donde logró establecer su credibilidad como “comandante en jefe” militar y absorber la ventaja que en lo previo daban los sondeos a Bush, según la opinión unánime de la prensa y expertos.
“Los dos próximos debates serán para nosotros más difíciles que el primero”, admitió sin embargo este jueves Mike McCurry, uno de los principales consejeros de Kerry en Englewood (Colorado, oeste), donde el candidato se encerró para prepararlos.
“Nos jugamos todo al primero. Pero probablemente tengamos más para perder” en el debate del viernes, arbitrado por electores en Saint-Louis (Missouri, centro) y en el último, el 13 de octubre.
El campo demócrata teme que los medios de comunicación privilegien en la noche del viernes el desempeño de Bush a fin de mantener el interés del electorado para el último debate, retransmitidos por las principales cadenas de televisión, afirma McCurry.