- Tiene una meta que sabe que es difícil: lograr la institucionalización y democratización interna del PLC, pero a pesar de que sus aspiraciones políticas dentro de su propio partido han sido reiteradamente frenadas, asegura estar dispuesto a asumir nuevos retos, sin embargo será hasta después de las elecciones municipales que estará dispuesto a descubrir sus cartas
Xiomara Chamorro
El despacho que Eduardo Montealegre ocupó como Secretario de la Presidencia durante los últimos seis meses, todavía lucía los cuadros que sus hijos han pintado y que alternados con obras de arte de maestros de la pintura, constituían, junto a las fotos familiares, la única posesión en una oficina que ayer desocupó con honores.
Hoy, Montealegre enfrenta una nueva etapa fuera del Gobierno de Enrique Bolaños, posición que le trajo grandes conflictos con su partido, el Liberal Constitucionalista, que no sólo lo despojó de su cargo directivo, sino también de su condición de convencional.
Es desde esa llanura, pero con buenos números en las encuestas, que Montealegre retomará su actividad partidaria, aunque algunos proyectos personales también ocuparán su tiempo, como la creación de la Fundación que llevará el nombre de su padre Eduardo Montealegre Callejas, la que tendrá entre otros objetivos la capacitación y educación de jóvenes.
“Estamos analizando las líneas de esta Fundación, un poco en la educación, en la salud y un poco en el desarrollo del capital humano, porque el Banic cuando él lo fundó en 1953, se desarrolló en base al capital humano que comenzó a laborar ahí y esa institución creció en base a eso y por lo tanto hoy, los mismos principios que se aplicaron entonces, los haremos ahora en su nombre. Se pueden generar grandes cantidades de empleo, se puede atraer gran cantidad de inversión para aportar en el combate a la pobreza, pero sobre todo el apoyo a lo social, a los jóvenes que necesitan esperanza, la posibilidad de un mejor futuro”, señaló Montealegre.
El presidente Bolaños lo condecoró y esta condecoración parece tener un contenido político. Aquí se han ido y venido ministros, secretarios de la Presidencia y hasta ahora se ve que un funcionario se va con condecoraciones. A juzgar por el discurso del Presidente da la impresión que esta condecoración va con la misión política de moralizar al PLC, ¿cuál es su comentario?
A muchos se les olvida que cuando el entonces canciller Emilio Álvarez renunció, el presidente Alemán también lo condecoró, ha habido una tradición que, antes, se condecoraba a los cancilleres, pero creo que aunque se han ido ministros en otras ocasiones, no ha habido muchas ocasiones en que se logre la condonación del 87 por ciento de la deuda externa del país y a pesar de que en varias ocasiones se había aprobado, fueron momentos muy difíciles, entonces la condecoración es un reconocimiento a ese trabajo y no solamente a mi persona, sino al equipo que hizo posible la condonación de la deuda, recibiéndola en este caso mi persona, pero en nombre de todos los que trabajaron por esa condonación.
De acuerdo al discurso de despedida del presidente Bolaños, usted lleva una misión moralizadora al PLC, ¿cuál es, según usted, su misión?
Uno tiene que actuar en base a sus principios y convicciones y en base a eso trabajar y aportar.
Trabajar en el PLC en las actuales circunstancias, aportar, pasa por el control de Arnoldo Alemán. ¿Cómo se imagina que puede conciliar su punto de vista, su manera de actuar y sus aspiraciones como liberal, con lo que representa Alemán dentro del PLC y también para el resto del país?
Yo siempre he actuado de la misma manera, convencido de que tenemos que institucionalizar y fomentar la alternabilidad para asegurar la viabilidad y por lo tanto no puedo apartarme de mis creencias y convicciones, y los liberales y no liberales me han respaldado a lo largo del tiempo en esas posiciones a pesar de que a algunos en la cúpula del partido no les guste y se han dejado llevar por algunos señalamientos, pero yo creo que la gran mayoría de nicaragüenses quiere que yo actúe en base a mis principios.
¿Pero qué eco va a tener eso dentro del PLC?
La política es el arte de lo posible y yo voy a hacer lo posible para actuar en base a mis convicciones y enviar ese mensaje a las bases del partido, pero falta tiempo todavía porque estamos enmarcados en la campaña municipal, después habrá tiempo para hablar sobre esos temas.
Una buena parte de su partido ha rechazado ese mensaje que usted representa y lo ha apartado, lo han sacado de cargos directivos. ¿Cómo lo piensa lograr?
La mejor manera de medir aceptación o no son las encuestas, es la herramienta más apropiada para cualquier político para ver cómo está siendo aceptado su mensaje y a pesar de que podrán haber algunos que piensan que mi mensaje no es el correcto, las encuestas señalan todo lo contrario, y eso es entre liberales y no liberales, sandinistas y no sandinistas, lo que me indica a mí que ese mensaje claro de que tenemos que trabajar en bien de la sociedad, es el correcto.
Hay una resistencia en el PLC a establecer un relevo, y aunque las encuestas le favorecen, no parece ser que la correlación de fuerzas y el interés de quienes dirigen el PLC estén en concordancia con los resultados de encuestas o nivel de simpatía.
En todo partido, en las cúpulas de los partidos se habla a favor de la democracia, pero desafortunadamente se actúa contra la democracia cuando no gustan sus resultados, pero lo importante de la democracia es escuchar lo que dicen las bases, la población, poco a poco ese mensaje del pueblo tiene que ir haciendo mella en la directriz del partido, porque ningún líder de un partido o de una nación pueden estar mucho tiempo desoyendo lo que dice el pueblo, ni los pedidos de sus bases.
¿Qué tan grande es el trabajo por la democratización interna del PLC que gente como usted quiere hacer en ese partido?
Si lo medimos por las actuaciones en el caso particular del Distrito Cinco donde una mayoría decidió mi elección como convencional y de un plumazo me quitaron, o peor aún, más claro es el caso de los convencionales que me respaldaron y que tuvieron el cien por ciento para ser electos como convencionales y de un plumazo los quitaron, pues obviamente falta democratización en ese partido. Pero las bases piensan diferente, hay mucha molestia en el Distrito Cinco y esa molestia se va acumulando, desafortunadamente hay preocupación por las elecciones municipales de que nos gane el Frente Sandinista y algunos prefieren callar para no obstaculizar ese proceso, pero la insatisfacción acumulada de mucha gente va creciendo.
¿Qué pasa si esa lucha por la democratización e institucionalización del PLC fracasa? ¿cuál es su plan “b”?
En primer lugar yo no me doy por vencido tan fácilmente y en este momento he escuchado el sentir de alguna gente que quiere cambios. A algunos les gustaría que fuera una revolución, yo soy de los que creen que esto debe ser a través de una evolución revolucionaria, paulatina, con una meta, paso a paso, poco a poco.
Pero esa evolución… estamos hablando de que el próximo año es año preelectoral, o sea que es una evolución de los próximos quince meses. ¿Cuánto se puede lograr en tan corto tiempo?
A mi juicio se puede lograr mucho, avanzar, vincular más las directivas del partido con el sentimiento de la gente y eso es importante.
Si hay un fracaso en sus metas dentro del PLC, el APRE ha dicho que tiene las puertas abiertas para usted…
Creo que no existe ningún liberal que no quiera que dejen de existir partidos liberales con apellidos, pero también la mayoría de los nicaragüenses quiere la democracia y el desarrollo, creo que la mejor alternativa es una gran alianza nacional que tome esos principios y aspiraciones mayoritarias y que se haga una unidad en base a principios y no en base a personas.
Si esa tercia interna con Alemán usted la pierde, y hablando de un plan “b”, ¿aceptaría la oferta que le ha hecho el APRE?
Estoy convencido de que las bases liberales quieren un cambio hacia mayor democracia, mayor institucionalización, respetando los principios liberales, incluso de muchas personas que han luchado por la grandeza del liberalismo, lo que la mayoría quiere es la reunificación de esa familia liberal.
¿Entonces no descarta la oferta de APRE?
Creo que aquí, el país es, o sandinista o no sandinista, yo apuesto por el no sandinismo, entonces lo que voy a tratar es de aportar para unirnos todos los que pensamos que el sandinismo no es una alternativa.
¿En que quedaría eso de que usted y Herty Lewites, que son dos rechazados de las cúpulas de sus partidos, estarían unidos, ya no en una lucha partidaria, sino por la institucionalización del país?
Vamos a ver después que el alcalde Lewites salga de la Alcaldía y, como él ha dicho, después de su tiempo prudencial de vacaciones, vamos a ver que decide él, vamos a ver cómo actúa él en su propio partido, yo sé como voy a actuar en el mío.
¿No se descarta una dupleta electoral?
En política todo es posible, sin embargo, tanto el alcalde Lewites como mi persona vamos a trabajar dentro de nuestros partidos para que nuestros puntos de vista y nuestra visión sobre nuestros respectivos partidos, prevalezca.
¿Entonces eso se definiría hasta después que hayan hecho sus propias luchas?
Exactamente, pero yo creo que también el alcalde Lewites debe ser consultado sobre este tema.
¿Se quedó desilusionado el presidente Bolaños porque usted en lugar de irse a APRE, se va de regreso al PLC a retomar su vida partidaria activa?
El Presidente y yo hemos conversado mucho sobre el tema y siempre he sido claro y sincero con él desde el principio de que soy liberal, miembro del PLC y que yo iba a separar mi vida partidaria del Gobierno, y él hizo un reconocimiento a eso, de que cuando decidí meterme más en política, me separé de mis funciones, pero siempre el Presidente ha respetado mis posiciones y creo que hay que reconocerle eso.
BOLAÑOS CONDECORA A MONTEALEGRE
El presidente Enrique Bolaños impuso ayer la Orden Nacional Rubén Darío en grado de Gran Cruz, al ex secretario de la Presidencia, Eduardo Montealegre, quien hasta ayer fungió en ese cargo para reintegrarse a su vida partidaria activa dentro del PLC.
En un discurso ofrecido ayer ante el Gabinete de Gobierno e invitados especiales, entre ellos el presidente del PLC, Jorge Castillo Quant, el presidente Bolaños destacó que Montealegre logró que se concretara la condonación del 87 por ciento de la deuda externa en diciembre pasado, así como su trabajo realizado durante la administración anterior en la Cancillería.
El mandatario manifestó que Montealegre, al retornar a su partido, tendrá que retomar un liderazgo para cambiar la imagen de esa organización política, fuertemente cuestionada por acciones de algunos de sus representantes.
«Creemos que él busca ahora trabajar por la limpieza moral de su partido, para que ya limpio pueda participar con orgullo en contiendas políticas, con la transparencia que la actualidad demanda», señaló Bolaños.
«No creemos que haga faenas para avalar a personas allegadas y protegidas por quienes han defraudado y dañado al pueblo con actos de corrupción, ya que Eduardo nos da un ejemplo de honestidad, al separar las actividades partidarias de las de servidor público», destacó el mandatario.
En su discurso de agradecimiento, Montealegre manifestó que aunque Nicaragua ha hecho grandes avances, se debe admitir que aún hay mucho atraso y el camino por recorrer aún es muy largo, por lo que invitó a los nicaragüenses a renovar el actual estilo de hacer política, forjando instituciones modernas que permitan tramitar con equidad las aspiraciones populares.
«Construyamos un consenso mínimo para generar una visión nacional, una visión de nación incluyente, con la participación de todos», dijo Montealegre.
María José Uriarte R.