Moises M. Matute R.
Entre sombra y misterio, duendes y vientos enneblinados el Mombacho ronca a toda hora, con sus vapores levantándose entre sus bordes cubiertos de helechos envueltos en las ramas de los bosques gigantes y en los troncos enanos cargados de musgo que le otorgan ese ambiente misterioso y mágico.
Magia que crece en la noche con la espesa neblina de la que brotan al paso silenciosas, cautelosas y permisivas increíbles ranas de ojos rojos musitando sus gorjeos. Mariposas conocidas como hojas secas explorando con sus antenas alargadas el borde de las hojas donde depositan sus diminutos huevos.
Los haces de luz se pasean por el camino y en las matas brillantes fluorescen las salamandras en anaranjado contrastando con el verde fuerte de las hojas.
Los guardaparques exploran los alrededores en busca de insectos y nuevas variedades de orquídeas a todas horas.