- Pero Rosendo peleará este día contra el Beibis
Edgard Rodríguez C.Enviado Especial/Nueva York
Una angustiante asfixia, terminó en una terrible pesadilla, cuyas consecuencias aún no han sido totalmente definidas.
Rosendo Álvarez, el campeón mundial minimosca de la AMB, perdió su corona en la báscula, al pesar 113.5 libras, cinco y media por encima de las 108 que constituyen el límite de su categoría.
En ese momento, la situación se tornó caótica para el nica. No sólo perdía el título, sino que también la posibilidad de pelear se desvanecía debido al exceso de peso. Y luego se dieron múltiples reuniones.
“Si consigue bajar dos libras (es decir a 111.5) habrá pelea”, explicó Renzo Bagnariol en aquel momento, mientras la gente de Antonio Beibis Mendoza celebraba y a la vez, exigían una indemnización por todo el esfuerzo realizado por su boxeador.
Posteriormente, la Comisión Atlética de Nueva York, explicó que se le darían dos horas a Rosendo para bajar a 111.5 libras. El nica se movió a su hotel (el Pensilvania) mientras la angustia crecía en el teatro del Madison, escenario del pesaje.
“Supimos que está haciendo bicicleta en el hotel. Es materialmente imposible que logre bajar esas dos libras”, comentó Tony González, abogado de Mendoza, mientras Renzo indicaba que lo mejor era esperar, pero el pesimismo era evidente.
Al filo de las dos horas, Rosendo apareció en el Madison y en medio de una enorme expectación, dio justo las 111.5 libras, que salvan la pelea, más no su corona mundial.
Ahora Rosendo ya no es Campeón, pero si gana, además de recibir el 65 por ciento de su paga inicial (87 mil dólares), podría recibir un buen tratamiento ahora que salte a las 112 libras de forma definitiva.
Mendoza en tanto, tendrá siempre que derrotar a Rosendo para coronarse monarca del mundo. Si pierde, pues también perderá espacio en el escalafón de la AMB y de paso no será más Campeón interino.
De acuerdo a lo que explicó Bagnariol, la gente del Beibis recibirá el 10 por ciento de la bolsa de Rosendo, el promotor el 35 por ciento, además, el nica debe pagar los impuestos que se retienen aquí. De modo que su bolsa sufrió un gran bajón.
HABLA ROSENDO
“Estoy muy triste con lo que me ha pasado. Nunca pensé que tendría este problema. Los periodistas son testigos de que trabajé fuerte a fin de alcanzar las mejores condiciones, pero no pude. Mi cuerpo ya no da más. Estoy exprimido”, reconoció Rosendo Álvarez.
“Siento mucha pena por mi familia, por mis hijos sobre todo, y por el pueblo de Nicaragua. He fallado, pero no le voy entregar el título a Mendoza. Le voy a ganar y se lo voy a heredar (el título) a Nerys Espinoza”, dijo con dolor en su voz el ex campeón.