El nuevo índice de desarrollo del PNUD, no refleja la realidad de la pobreza del país, sostiene sociólogo.

Excepticismo frente a IDH

Sociólogo de la UCA dice que hay que “tomar con pinzas” el informe del PNUD José Adán Silva Las estadísticas pocas veces reflejan la realidad exacta de una población, y creer que hay una mejoría en el desarrollo humano sólo porque un organismo internacional lo indica, es una situación ante la que hay que mostrarse […]

  • Sociólogo de la UCA dice que hay que “tomar con pinzas” el informe del PNUD

José Adán Silva

Las estadísticas pocas veces reflejan la realidad exacta de una población, y creer que hay una mejoría en el desarrollo humano sólo porque un organismo internacional lo indica, es una situación ante la que hay que mostrarse escéptico, manifiesta el sociólogo Luis Serra, director del Departamento de Ciencias Sociales y Ética, de la Facultad de Humanidades de la Universidad Centroamericana, ante el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Tras constatar que Nicaragua aparece en el puesto 118 en el informe del 2004 en lo que respecta al Índice de Desarrollo Humano (IDH), tres peldaños más que el lugar 121 que ocupó en el 2003, Serra advirtió que “no necesariamente significa un crecimiento en términos objetivos”.

“El informe es una escala relativa, cuando unos bajan otros suben, sí hay un ascenso leve en algunos indicadores como la esperanza de vida al nacer y el acceso a la educación, pero el informe refleja datos de hace dos años”, cuestionó Serra, en relación al hecho de que el informe 2004 se basa en estadísticas del 2002.

“Hay una contradicción evidente, supuestamente hay una mejoría, pero eso contrasta con una realidad de pobreza galopante; en el IDH no se reflejan graves problemas como la inseguridad ciudadana, la inmigración, desempleo, no refleja la exclusión social de grupos étnicos y de género; el IDH como toda estadística puede ser engañosa, hay que tener en cuenta un evidente subregistro en los datos”, advierte Serra.

NO MIDE LA CORRUPCIÓN

El sociólogo señala además que en la hipótesis de una mejoría del ÍDH de Nicaragua, hay que considerar otro elemento de discusión: el cambio en la forma de contabilizar el Producto Interno Bruto.

“De pronto cambiaron la fórmula de cálculo y pasamos de 400 dólares en PIB anuales a 700”, dice Serra, para quien una de las debilidades de estos informes, que contrastan con la realidad, es la ausencia de indicadores para medir la corrupción, el acceso a la justicia y otros factores de desequilibrio social, como la distribución de los ingresos, donde Nicaragua despunta como un país que junto a México, Panamá y Brasil, reina la mayor desigualdad en la distribución de riquezas a nivel latinoamericano.

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