Walkerazo

Chepeleón Argüello Muchos intelectuales, incluyendo al señor Jorge Eduardo Arellano, insinúan que tienen el poder absoluto y moral para cuestionar el patriotismo y el derecho de los disidentes a llamarse nicaragüenses, porque asumen otra postura histórica que difiera de la establecida. Me parece arrogante y típico de quienes se consideran dueños de la historia de […]

Chepeleón Argüello

Muchos intelectuales, incluyendo al señor Jorge Eduardo Arellano, insinúan que tienen el poder absoluto y moral para cuestionar el patriotismo y el derecho de los disidentes a llamarse nicaragüenses, porque asumen otra postura histórica que difiera de la establecida. Me parece arrogante y típico de quienes se consideran dueños de la historia de Nicaragua, descalificar toda postura que no comulgue con su punto de vista o lo establecido. Les recuerdo la historia reciente, en tiempos de la dictadura somocista, cuando ninguna de las afamadas instituciones o agrupaciones de intelectuales mencionaban en sus libros de historia de la gesta heroica del defensor de la soberanía nacional, Augusto Calderón Sandino.

Las recomendaciones de Jorge Eduardo Arellano para el gerente de la Lotería Nacional (El walkerazo de la Lotería, LA PRENSA, domingo 26 de septiembre, 2004), tendrían más peso y validez si las mostrara con la seriedad y el profesionalismo que se espera de un miembro de tan distinguido grupo de intelectuales. La burla, el sarcasmo y el auto engrandecimiento hay que dejarlo a los que no tienen recursos para sostener su punto de vista.

Fremont, California

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