- Se estima que el 12 por ciento de los hogares nicaragüenses tienen al menos un familiar en el exterior
Carlos R. Fonseca M.
Cerrar las puertas a la inmigración no es práctico ni tampoco positivo para los intereses del desarrollo internacional, pues lejos de ser un lastre los inmigrantes son una fuente de competencia, mano de obra, ideas y conocimientos técnicos.
“La inmigración propicia el crecimiento económico”, afirma el Informe de Desarrollo Humano 2004 que publica el Programa de las Naciones Unida para el Desarrollo (PNUD).
El estudio, que este año lo dedica a la libertad cultural, reconoce que el debate en torno a la inmigración suele provocar reacciones retrógradas que a veces generan actitudes extremadamente nacionalistas, e incluso xenófobas, con demandas que exigen el cierre de las fronteras a influencias extranjeras, todo en nombre de la preservación de las tradiciones nacionales.
En la actualidad los inmigrantes pueden, quieren y deben ser capaces de mantener los vínculos con sus países de origen, sin comprometer por ello su compromiso o lealtad con las nuevas patrias adoptadas.
El informe explica que a medida que aumenta la migración, los gobiernos se ven enfrentados cada vez más a la necesidad de satisfacer las demandas tanto de los grupos de recién llegados como de aquellos que desean controlar el ingreso.
MIGRACIÓN NACIONALSUBE AL 12 POR CIENTO
En el caso de Nicaragua, la última Encuesta Nacional de Medición del Nivel de Vida, publicada en octubre del 2002 por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), refleja que el 12 por ciento de los hogares nicaragüenses registra al menos a una persona (familiar) en el exterior.
El estudio concluye que nueve de cada diez emigrantes van hacia Costa Rica y Estados Unidos, los dos principales destinos laborales, de los cuales 58.6 por ciento opta por Costa Rica y casi el 30 por ciento por los Estados Unidos de América.
Sobre el caso de la población de Nicaragua que emigra hacia el vecino país del sur, un estudio binacional titulado Situación migratoria entre Costa Rica y Nicaragua, Análisis del impacto económico y social para ambos países, elaborado por el organismo de las Naciones Unidas para las Migraciones (OIM), indica que en el 5 por ciento de hogares en Costa Rica conviven nicaragüenses y costarricenses.
Los nicaragüenses, refiere el informe de OIM, “han venido abriendo espacios para preservar sus costumbres y tradiciones en las distintas zonas del país donde se encuentran instalados, incluyendo la presencia en medios de comunicación social”.
NICAS DEFIENDEN SU COMIDA Y LA PURÍSIMA
Dicha investigación refleja que entre las tradiciones y costumbres que más les gustaría conservar a los nicas se encuentran las comidas (39 por ciento), y la celebración de La Purísima Concepción de María (35 por ciento).
El Informe de Desarrollo Humano 2004 alerta que los países que limitan las expresiones culturales de las poblaciones migrantes podrían estar alimentando conflictos futuros, pero admite también que los países pueden encontrar los equilibrios y mecanismos adecuados para evitar confrontaciones entre diferentes grupos culturales.
Las políticas sobre inmigración han generado división social en muchos países. En la medida en que aumenta la migración, las sociedades se hacen más diversas.
En la Unión Europea, el número de inmigrantes provenientes de Asia, África y las Américas se incrementó en alrededor del 75 por ciento entre 1980 y el 2000.
En América del Norte se ha producido una afluencia incluso mayor, el número total de residentes en Estados Unidos nacidos en el extranjero aumentó en el 145 por ciento en el mismo período, de 14 millones a 35 millones.
El IDH 2004 será presentado hoy en Managua en el auditorio de la Biblioteca del Banco Central. Entre los comentaristas estarán los señores Eduardo Montealegre, ministro de la Presidencia, Arturo Cruz y la doctora Mirna Cunningham.
NICAS EN EL EXTERIOR
El Noveno Censo Nacional de Población y Quinto de Viviendas de Costa Rica, del 2000, refiere que la población de origen nicaragüense totalizó 226,374 personas, equivalente al 5.9 por ciento de la población total de ese país y 76.3 por ciento de la población extranjera.