Edgard Rodríguez C.Enviado Especial/Nueva York
Hay algo que es seguro en Ricardo Mayorga, y es que será agresivo en sus expresiones. Lo que nadie parece poder anticipar, es qué variantes tendrá en cada nueva ocasión.
“Tito Trinidad es como un carro viejo que ya ni un overhall lo salva”, señala Mayorga a LA PRENSA. “Comenzó a boxear desde chavalito y ahora ya está quemado. Puede ser joven, pero ya no tiene cuerda”, agrega el nica.
A Mayorga le resalta el optimismo hasta por los codos. Es seguridad constante y firme. Lo único que lo mantiene inquieto es que aún no llega el sábado. Se muestra ansioso.
“El día más feliz va a ser el sábado en la mañana cuando me despierte y vea que ya llegó el día en el cual voy a apalear a ese payaso (de Tito). Yo no sé quién lo enganchó para que volviera. Ha sido una locura”, sostiene el púgil.
Ricardo se fajará contra el boricua en efecto este sábado, en su segunda presentación en el legendario Madison Square Garden, donde en abril pasado se impuso a Eric Mitchell.
“Te voy a explicar lo del carro”, señala Mayorga mientras frunce el ceño como si fuera a decir una erudición. “Hay carros que son del año, pero les metés cinco viajes a Panamá y tenés que hacerles un chequeo serio. A Tito, ni eso lo salva”, afirma.
El pinolero insiste siempre en el asunto de la cabeza de Tito, castigada con violencia en septiembre del 2001, cuando fue noqueado por Bernard Hopkins, en un revés que causó el retiro del hasta entonces invicto boxeador de Puerto Rico.
“Además de descerebrado, Tito tiene problemas en un ojo. Desde hace rato no ve bien con un ojo y sólo ahí lo voy a martillar. Se va a arrepentir de haber aceptado esta pelea. Su papá lo va a recoger con un saco del ring”, advierte.
Mayorga asegura que si no derrota a Trinidad, se va a sentir muy apenado con el pueblo de Nicaragua, pero sobre todo con él, porque ha apostado a su orgullo y ve este combate como la gran oportunidad para él y su familia.
NO SOY MODELO
“Sé que no boxeo bonito pero eso no me preocupa porque no soy un modelo. Soy tirador de golpes, que presiono en todo momento y voy a enloquecer a Tito. Su tiempo ya pasó, pero él sigue de loco todavía. Yo lo voy a retirar oficialmente”, dice Ricardo Mayorga.
“Cuando yo hablo de pelear de sólo cinco asaltos, no estoy bromeando. En cinco rounds me lo voy a volar. Ese tipo a mí no me pasa de 20 minutos. Y no lo digo porque sea tapudo, sino porque así lo siento en mi corazón”, aseguró el ex campeón de las 147 libras.