La ropa para trabajar sigue siendo la más clásica y cada vez se inclina más hacia la sencillez, donde radica su elegancia
La chaqueta es ahora más ajustada a la silueta, la manga es más ajustada y con cortes que dan mayor movilidad y hombreras más pequeñas y redondeadas, expone la diseñadora de modas, Damaris Núñez.
Anteriormente las solapas eran grandes y angulares, actualmente son más pequeñas, redondeadas y femeninas. Los pantalones son más amplios y simples, sin adornos ni paletones.
En las blusas también hay cambios. La blusa de manga larga y con puños se puede sustituir por tops ajustados en tela stretch.
“Aunque la moda vanguardista está en colores intensos, los colores para las mujeres ejecutivas siguen siendo los clásicos porque la oficina requiere cierta seriedad, sobre todo si se trabaja en una institución que quiere mostrar solidez y prestigio”, aconseja.
“Es recomendable que la mujer que trabaja invierta en la ropa porque estará invirtiendo en su imagen”, recomienda.
No obstante, es posible incluir algunos tonos fuera de lo clásico para no caer en lo aburrido. En las blusas que van dentro de la chaqueta se pueden incluir tonos pasteles como rosa, tonos de celeste, verde menta o tonos de violeta, pero con mucha discreción, dice.
Para los sacos y las faldas, indica tonos oscuros de azul y verde; tonos claros y oscuros de grises, el blanco y el negro. También se pueden usar líneas finas.
Las faldas deben tener un largo clásico. Núñez recomienda que la ropa sea confeccionada en telas de calidad como el lino en todas sus variedades, el tween, casimir inglés o español.
Xiomara Medrano Chavarría, Jefa del departamento de ropa para damas en Galería SIMAN, indica que actualmente se encuentran de moda los pantalones sin paletones, lisos, tanto con ruedo volteado como con ruedo liso.
Las faldas vienen en colores negros con rayitas blancas poco pronunciadas y en tonos color café, haciendo juego con los sacos, que están de moda en estilo chaqueta, los cuales vienen en conjunto con su pantalón, agrega.