Johnny Cajina Guillén
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País puntea en índices de muertes maternas
Johnny Cajina Guillén
El 26 por ciento de las muertes maternas en Nicaragua ocurren en mujeres menores de 20 años, según la Sociedad Nicaragüense de Ginecología y Obstetricia (Sonigob), que la próxima semana debatirá sobre el tema de la propagación descontrolada del VIH/Sida y el cáncer cérvico uterino.
El debate se dará durante el Primer Congreso Centroamericano de Ginecología y Obstetricia que se llevará a cabo en Managua del 28 de septiembre al primero de octubre.
El doctor Efraín Toruño, presidente de Sonigob, destacó la importancia de la educación sexual, debido a la cifra de muertes maternas en mujeres jóvenes. “Precisamente tenemos una gran incidencia de embarazos en adolescentes, pues se dice que uno de cada cuatro embarazos ocurre entre los 15 y los 19 años”.
El galeno explicó que el cáncer cérvico uterino, causante del 20 por ciento de las muertes generales de las mujeres en el país, así como las alarmantes cifras de VIH en adolescentes, son también temas prioritarios que ameritan una discusión seria.
En el encuentro, en el que participarán unos 400 médicos del istmo, se establecerán y fortalecerán las alianzas interinstitucionales en la búsqueda de estrategias para solucionar los graves problemas relacionados con salud sexual y reproductiva, tanto a nivel nacional como internacional.
El doctor Toruño consideró que el congreso es de gran trascendencia ya que se convierte en un mecanismo que favorecerá la difusión de políticas nacionales de salud y establecerá además una educación médica continua, lo cual se traduciría en un mayor desempeño hacia la población.
CIFRAS SON MÁS ALTAS
“Nicaragua tiene una de las tasas más elevadas de mortalidad materna a nivel latinoamericano, con 120 a 140 muertes por cada 100 mil nacidos vivos y por ello estamos obligados a tener participación en todas las políticas de salud”, señaló el presidente de Sonigob.
No obstante, la Sonigob dice que esas cifras oficiales del Ministerio de Salud no reflejan la realidad de las regiones autónomas del Caribe, donde los índices se elevan hasta 250 muertes y en zonas remotas e intransitables suben a 500 por cada 100 mil nacidos vivos.