Johnny Cajina Guillén
La Embajadora de Gran Bretaña en Costa Rica y Nicaragua, Georgine Butler, dijo ayer que la misión diplomática que representa se encuentra “triste” por las noticias que difundieron el escándalo sexual desatado en Honduras y que involucró al recién destituido director de Casa Alianza para América Latina, el británico Bruce Harris.
Butler brindó esas declaraciones ayer cuando realizaba una visita a las instalaciones principales de Casa Alianza Nicaragua.
“Nosotros estamos tristes por estas noticias, pero quiero enfocarme en el trabajo de Casa Alia—nza. No hay duda que durante su período de director en esta parte del mundo (Harris) ha hecho un trabajo fantástico”, dijo la funcionaria británica, cuya nación coopera económicamente con dicha institución.
“Yo misma le he dicho a Bruce que yo quiero ver lo que él ha hecho aquí en Nicaragua, país en el que yo tengo ahora responsabilidad”, agregó Butler, explicando que Harris fue un funcionario que elevó el perfil de los abusos de los niños y la necesidad de hacer más por los infantes latinoamericanos en condiciones de abandono.
Butler estuvo acompañada durante su visita por la directora nacional de Casa Alianza en Nicaragua, Zelmira García, quien prefirió no comentar sobre el caso.
Hace una semana, Covenant House, la sede central de ese organismo ubicada en Nueva York, Estados Unidos, anunció a través de un comunicado la destitución de Harris, director ejecutivo de Casa Alianza para Latinoamérica, por el pago de “favores sexuales” a un joven hondureño.