- Hace más de 10 días la isla fue devastada por el huracán “Iván”
- Familiares de costeños residentes allá dicen que el Gobierno de Nicaragua no ha hecho nada por sus compatriotas
Sergio León C. y José Adán Silva
Una embarcación zarpó ayer desde Bluefields hacia la isla Gran Caimán cargada de alimentos, agua, ropa, entre otras cosas, para auxiliar a los nicaragüenses que se vieron afectados por el huracán Iván.
“Los costeños en Gran Caimán están desamparados. El Gobierno de Nicaragua no ha hecho nada por ellos”, se quejó Dina Diana Downs, quien junto a centenares de costeños habitantes de Bluefields, Little y Corn Island recogieron los víveres para enviarlos a sus familiares refugiados en alguna parte de la isla caribeña.
Según Dina Downs, la situación de los costeños en esa isla es caótica, debido a que la gran mayoría de costeños no tienen viviendas propias sino que las alquilan. Han pasado diez días después que el huracán
“Iván” azotó Gran Caimán. “Desde esa fecha los gobiernos de Estados Unidos, Honduras, República Dominicana y otros países han sacado a sus conciudadanos. El Gobierno de Nicaragua no hace nada por los nuestros, a lo mejor es porque la gran mayoría de los damnificados allá son costeños”, se quejó Dina.
CANCILLERÍA DICE QUE INVESTIGARÁ
Por su parte funcionarios de Relaciones Públicas del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua rechazaron que el Gobierno haya abandonado a sus compatriotas, y dijeron que por medio del Consulado en ese país han orientado a los nicaragüenses radicados en Gran Caimán a tomar medidas de prevención y aspectos migratorios.
Sin embargo la fuente dijo que investigarían para conocer a fondo las denuncias. “Habría que ver cuántas personas se están quejando y conocer si éstas buscaron el Consulado para pedir ayuda”, dijo un funcionario de Cancillería.
NICA EN GRAN CAIMÁN: LA SITUACIÓN ES DURA
Sin embargo Oliver Webster, oriundo de Bluefields y quien trabaja en Gran Caimán, habló vía telefónica con LA PRENSA y contó que la situación en la isla es dura debido a la destrucción del huracán y a la falta de alimentos, agua, medicina y enseres domésticos.
“El mar se metió y arrasó todo, pero los nicaragüenses quedamos vivos y ahora estamos dispuestos a sobrevivir”, dijo Webster, quien calcula en 600 el número de trabajadores nicaragüenses, en su mayoría originarios de la Costa Atlántica, quienes residen en la isla afectada por el desastre natural.
De acuerdo con Webster, ni una sola autoridad nicaragüense se ha acercado a ayudarles. “Aquí no hay autoridades nicaragüenses, nuestras gestiones las hacemos en Bluefields y Managua, es mentira que haya aquí funcionarios, estamos solos”, dijo, enfatizando en que no hay heridos, muertos o desaparecidos entre la comunidad nicaragüense.
ENVÍAN HASTA FOGONEROS
“Honduras está sacando a su gente. Nuestros familiares tienen que colarse en las embarcaciones hondureñas para salir de ahí. Todos los gobiernos están ayudando a sacar a sus ciudadanos, sólo el de Nicaragua no hace nada”, resintió por su parte Dina Diana Downs.
“Muchos costeños están en refugios porque no tienen casas. Ellos alquilan casas en Gran Caimán que fueron destruidas por el huracán y no tienen a dónde ir. Ellos tienen que estar haciendo grandes filas para lograr un poco de agua que les envían los otros gobiernos a sus ciudadanos”.
Downs agregó que los familiares “estamos recogiendo desde sacos de carbón, fogoneros, abarrotes, agua y víveres para llevarles. Ellos no tienen nada allá. El Gobierno no ayuda a pesar de que sabe lo que ocurrió en Gran Caimán. Parece que el problema es que los que sufrieron el huracán fueron negros y no los del Pacífico”.
DE COSTEÑO A COSTEÑO
Los responsables de organizar la recolecta en el pueblo costeño para trasladar agua, comida, víveres y demás instrumentos de cocina para los costeños afectados por el huracán “Iván” en la isla Gran Caimán, son Byron Allen, Lawrence Omeir Wilson y Norman Downs, entre otros.