Educación

Silvio Prado Desde que el doctor Humberto Belli promovió la autonomía escolar, las autoridades del MECD, directores y profesores de las escuelas del Estado la han usado como disfraz para sangrar el raquítico presupuesto de la mayoría de los padres de familia. El artículo 121 de la Constitución dice que: “La enseñanza primaria es gratuita […]

Silvio Prado

Desde que el doctor Humberto Belli promovió la autonomía escolar, las autoridades del MECD, directores y profesores de las escuelas del Estado la han usado como disfraz para sangrar el raquítico presupuesto de la mayoría de los padres de familia.

El artículo 121 de la Constitución dice que: “La enseñanza primaria es gratuita y obligatoria en los centros del Estado”. Esto no se cumple, pues en todos los centros estatales de Nicaragua se inventó una cuota “voluntaria” en concepto de matrícula y mensualidad. De voluntaria no tiene nada, pues si el niño no puede pagar se le señala públicamente, no se le permite hacer exámenes, se le busca como expulsar de la escuela o no se le da matrícula al año siguiente (no es productivo).

Además del aporte “voluntario”, a los niños se les dan rifas que tienen que llenar o pagar; se hacen paseos cuya asistencia es exigida, ya que vale puntos, se hacen fiestas u otras actividades en las que el educando tiene que cooperar “voluntariamente”. También, los niños hacen el aseo de la escuela, y tienen que contribuir para la compra de escobas y lampazos, y para el mantenimiento del centro que a pesar de todas estas contribuciones “voluntarias” permanece en estado lamentable de suciedad y destrucción.

Masaya

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