Luis Felipe Palacios
Los gobiernos centroamericanos pretenden homologar sus gastos de defensa y elaborar un Libro Blanco de carácter regional, informó una fuente oficial.
El Ministerio nicaragüense de Defensa indicó, en un comunicado, que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ofreció cooperación a los países de la región para desarrollar el programa de limitación y control de armamento a nivel regional.
Agregó que a la ONU también le solicitarán asistencia técnica para homologar los gastos de defensa, y elaborar un Libro Blanco regional de la defensa.
Es decir, se pretende que las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad pública de la región tengan similar presupuesto.
ACTUALIZAN CALENDARIO
Asimismo, el Ministerio de Defensa informó que la Comisión de Seguridad de Centroamérica actualizó, durante su XXVIII reunión, el calendario para desarrollar el programa de desarme gradual en la región, con el fin de alcanzar el balance razonable de fuerzas.
Según el informe, los miembros de la Comisión de Seguridad —integrada por los viceministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Seguridad Pública o Gobernación de los países miembros del SICA—, también acordaron presentar informes periódicos sobre este tema.
En ese sentido, Nicaragua destacó que ya entregó el documento preliminar del Libro Blanco de la Defensa Nacional, y también constituyó la Comisión Nacional de Limitación y Control de Armamentos.
LOS PRIMEROS PASOS
El Ministerio de Defensa especificó que Nicaragua incluyó dentro de su informe la entrega, en diciembre de 2003, de los inventarios de armamentos de las Fuerzas Armadas y de seguridad pública; la elaboración del perfil nacional del balance razonable de fuerzas; el proceso de modernización y profesionalización del Ejército, y presentó el documento denominado Líneas generales para el Código de Ética.
Por su parte, Honduras anunció un avance del 90 por ciento del documento de balance razonable de fuerzas, y el inicio de la elaboración de su Libro Blanco de la Defensa Nacional.
Guatemala, en tanto, destacó la reducción de sus fuerzas militares en 11 mil 600 efectivos que pasaron a retiro recientemente, de un total de 27 mil que integraban las filas castrenses; así como la disminución en el presupuesto de gastos del Ejército, y la clausura de cinco unidades militares.
Mientras, El Salvador expuso el proceso de modernización de la fuerza armada, sustentado en la ejecución del denominado Plan Arce, un programa implícito de compartir las responsabilidades de la seguridad y la defensa nacional como una exclusividad de todos los salvadoreños y no de una institución o un grupo en particular.
Por su parte, Belice informó que está iniciando la elaboración de su política de defensa y redactando el inventario de su armamento para entregarlo al SICA, ya que es el único país de la región pendiente en esta materia.