- Chilamate tenía las raíces podridas y por un milagro no hubo daños humanos
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/CARAZO
Salvar sus vidas fue lo más importante para dos familias que habitan en Jinotepe. Luego de escuchar un estruendo sobre los techos de sus casas vieron cómo se les venía encima vigas y láminas de zinc retorcidas por el peso de un árbol de chilamate que se desplomó en horas de la noche del sábado, dejando sólo daños materiales.
Esto ocurrió a las 8:00 de la noche en el barrio conocido como El Chorizo, según explicó Claudia Gómez, dueña de una de las casas afectadas. Dijo que conversaba con una vecina en la sala de su vivienda cuando un ruido intenso seguido de la explosión de una lámpara que colgaba de la viga dejó todo a oscuras, seguidamente salió con su familia para ponerse a salvo.
Los miembros de su familia son dos niños y tres adultos, quienes agradecen a Dios que nos les pasó nada solamente fueron daños al inmueble. En la cocina de Gómez un pedazo de tronco atravesó la pared lanzando al aire una enorme piedra que pudo ser mortal si alguien de la familia hubiera estado en ese sitio.
La otra casa dañada pertenece a Elsa Munguía, quien muy preocupada dijo que toda la noche pasó con los ocho miembros de su familia, de éstos, cuatro adultos y cuatro niños, a la intemperie y expuesta al frío y las lluvias que están cayendo en Jinotepe.
Explicó que a la hora del suceso estaba rezando el rosario con un grupo de vecinas y sus familiares cuando escucharon que caían hojas y de inmediato vieron que el techo se desplomaba sobre ellas.
Una cuadrilla de bomberos voluntarios acudió al llamado de auxilio y trabajaron hasta altas horas de la noche para despejar las dos viviendas de las enormes ramas.
ÁRBOL MEDÍA MÁS DE TREINTA METROS DE ALTURA
El teniente Sergio Ramos, del Cuerpo de Bomberos voluntarios de Carazo, aseguró que el árbol se desprendió por que tenía las raíces podridas. Explicó que las lluvias que han caído en la ciudad provocaron que la tierra se aflojara y ésto causó el desplome.
Ramos dijo que este árbol mide 30 metros de altura, mientras el radio de cobertura que posee su follaje abarca más de dos casas. El bombero explicó que realizarán inspección en otros árboles de gran tamaño que rodean ese barrio para advertir a los dueños sobre el peligro que representan, por lo que deben ser cortados.
Explicó que en este caso no hubo una desgracia porque la casita de doña Elsa es nueva y tiene hierro en sus paredes por lo cual soportó las pesadas ramas del chilamate.
Doña Elsa por su parte, recordó que desde hace tres años venían advirtiendo a los dueños del terreno donde estaba el árbol que era un peligro porque traqueaba cuando había viento, pero asegura que nunca se le dio respuesta. La casa de Munguía quedó descubierta totalmente porque el techo fue destruido por el peso de las ramas.
Munguía explicó que la finca donde estaba el árbol pertenece a las monjitas de la Academia Santa María de Jinotepe y asegura que dio aviso a una de las religiosas sobre el caso, pero le prometieron que hasta hoy llegarían con un albañil.