Roberto Salvador Mayorga Martínez
Mi nombre es Roberto Salvador Mayorga Martínez. A finales de agosto de 1995, Andrés Abelino Narváez Delgado y yo fuimos secuestrados por un grupo de paramilitares colombianos, en un avión Cessna Grand Caravan de la empresa Costeña de Aviación. Como resultado de ese secuestro pereció el señor Andrés Abelino, cuyo cadáver apareció en Zipaquirá, Vereda El Pullón, Colombia.
En mi caso, fui detenido por las autoridades de Colombia dentro de la Embajada de Nicaragua en Bogotá por miembros del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía de Colombia, el primero de septiembre de 1995, y estuve preso por espacio de 7 años, 8 meses, 10 días. En ese período jamás se me probó participación alguna directa o indirecta, en el delito, como también nunca fui escuchado en indagatoria ni fui llevado a Audiencia Pública ante el Juez Especializado conocedor de la causa, en Bogotá.
Recuperé la libertad el 27 de mayo de 2003, con ayuda del licenciado Manuel Salvador Abaunza, entonces Embajador de Nicaragua en Colombia. También me ayudó la doctora Enma Nayibe Gálviz de Holguín, de la Defensoría del Pueblo de Colombia. Ambos llevaron a cabo una ofensiva diplomática y jurídica hasta que recuperé mi libertad.
Hoy, después de 1 año y 1 mes de haber regresado a Nicaragua me encuentro pasando serios apuros económicos derivados de esa prolongada privación de la libertad, que califico como un secuestro internacional por parte de un Estado extranjero, contra un ciudadano nicaragüense.
Ante la difícil situación que atravieso y la urgente necesidad de trabajar en mi profesión, recurro ante el pueblo nicaragüense para que de manera solidaria colabore conmigo para renovar mi licencia de Aviación, de lo cual estaré agradecido.