Martha Solano Martínez
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El recuerdo del colegio
Anuarios, vídeos, fotos, murales, estatuas, ¿ya tienen pensado qué van a regalar ?
Martha Solano Martínez
Las fotos inmortalizan las imágenes, los expedientes guardan y reflejan el “comportamiento” de cada alumno, los vídeos y la memoria del colegio o el anuario, son las opciones que dejás para que las futuras generaciones te recuerden y sepan de tu paso por el centro de estudios.
Pero algo infaltable que, además de ser un aporte a la memoria es un gesto de apoyo que se ha puesto un tanto de moda, es el recuerdo que dejan los quintos años a la institución que por varios años fue su “segunda casa”.
El famoso recuerdo que siempre piden que dejés, obligado o voluntario, igual será un recuerdo que cuando llegués de visita y lo veás, vas a decir:
— Eso lo hicimos nosotros… Aunque algunos dieron la plata a regañadientes, ¡claro!
Pero no todos lo hacen de mala gana. En el Colegio Bautista de Managua hay media docena de chicos que se unieron para matar dos pájaros con un solo tiro.
El sexteto conformado por Jorge Arcia, Félix Alfaro, Martín Quintero, Bill Jiménez y Joel Zamora unieron sus actitudes artísticas para realizar un mural alusivo a la naturaleza en uno de los pabellones de su colegio.
“Con este mural estamos cumpliendo con las sesenta horas ecológicas que nos exige el colegio y a la vez, estamos dejando nuestro recuerdo”, dice Martín muy emocionado de la obra.
Otros, optaron por pintar las señales del parqueo, plantar árboles y algunos como los estudiantes del Liceo Franciscano aún no dan a conocer la sorpresa que tienen preparada.
“Ya tenemos pensado dejar un regalo al colegio, pero eso es secreto. Ya todos lo acordamos, recaudamos el dinero, pero no se van a dar cuenta qué es, hasta que llegue el último día de clases,” afirma Olga Rivera de quinto año.
“Todos los años pedimos a los estudiantes que se van a bachillerar que dejen un recuerdo para el colegio. No es obligado, pero sí varios grupos dejan su regalo. La mayoría deja sillas o mesas. La generación del año pasado nos dejó unas bancas de piedra en un rinconcito, bien bonitas. Ahora ahí es un sitio para sentarse a platicar”, asegura Ricardo Jaime, director del Liceo Franciscano.
MÁS FÁCIL
Hay otros colegios que le facilitan la tarea de decir qué regalar y entonces establecen una cuota por estudiante.
En el Colegio Madre del Divino Pastor por ejemplo, la dirección decidió pedir un aporte de cien córdobas por cada alumno y los mismos directivos decidirán en qué obra invertir ese dinero.
Si todavía no han decidido qué dejar de recuerdo, aún están a tiempo. No sean tacaños pensando en lo que van a dar, si no piensen en que ese recuerdo que dejan se convierte en un símbolo que representa a cada generación. ![]()