eLTeMa

Reyneris Cerda AragónEspecial Para Aquí Entre Nos eLTeMa Un día para recordar   Conocé las anécdotas y experiencias que a algunos jóvenes les tocó vivir el día de su graduación, así evitás pasar los mismos contratiempos   Reyneris Cerda AragónEspecial Para Aquí Entre Nos Hoy es el día antes de tu graduación, las ansias te […]

Reyneris Cerda AragónEspecial Para Aquí Entre Nos

eLTeMa

Un día para recordar


Foto

 


Conocé las anécdotas y experiencias que a algunos jóvenes les tocó vivir el día de su graduación, así evitás pasar los mismos contratiempos



 

Reyneris Cerda Aragón
Especial Para Aquí Entre Nos


Hoy es el día antes de tu graduación, las ansias te matan y los nervios te comen. Comenzás a preparar lo que te vas a poner y pensás cómo vas a lucir.

Las horas se hacen largas y para variar, no podés cerrar un ojo pensando en el más mínimo detalle para que todo sea genial.

Cuando lográs conciliar el sueño, ya es demasiado tarde ¡Por fin llegó el gran día! Mirás las manecillas del reloj y te percatás que “se te pegaron las sabanas”.

Así que saltás de la cama, te mirás al espejo y encontrás el primer defecto:

—¿ Y estas enormes ojeras?

—¡Menos mal que ya inventaron el corrector!, te consolás a vos misma.

La rutina continúa con un buen baño. Si sos un chico, lo más probable es que te vayas a la cancha de baloncesto a jugar con tus amigos o empecés a hacer las compras de la ceremonia y la fiesta de hoy.

Sí sos una chica, seguro te dirigís a pasar la mitad del día en un salón de belleza para que te arreglen el cabello y te desaparezcan las enormes ojeras con un buen maquillaje.

EL MOMENTO SE ACERCA

Se aproxima la hora de la ceremonia y te das prisa para evitar llegar tarde, pero tu vanidad no te permite dejar de verte en el espejo una y otra ves… “Espejito, espejito, ¿verdad que voy a ser la más linda de la graduación? Contestáme espejito. ¿Espejito? Yujuuu”. Hasta que alguien se apiada del espejo y te apura ¡antes que sea demasiado tarde!

Finalmente, llega el momento esperado. El auditorio está arreglado con lindas flores (naturales o artificiales), las letras de fondo te advierten que no estás soñando y tus compañeros a la par son la mayor prueba de esto. Luego del desfile te colocás en el lugar asignado y escuchás cada palabra que pronuncia el maestro de ceremonia.

De vez en cuando te distraés para posar con una sonrisa ante la cámara y continuás atenta y emocionada.

Comienzan a llamar uno por uno a los graduandos, te desesperás por escuchar tu nombre, pero ¡calma, si sos de los últimas en la lista!

— ¡Ay, que se apuren estos chavalos!— decís en tu mente.

Pero cuando llega tu turno, caminás a paso de tortuga para que el momento se haga largo, la gente te admire y las fotos no queden movidas.

Después de todo esto, llega el fin del gran día con un reventón de lujo o una cena familiar en la que te despedís de la secundaria y le das la bienvenida a una nueva etapa en tu vida.

“OJO”, QUE NO TE PASE

Ahora, te dejamos las versiones de algunos chicos que ya pasaron por esta experiencia. Chequeálas bien para que no te pase lo mismo.

Como no todo es color de rosa, algunos no viven la graduación de sus sueños, tal como le sucedió a Ana Rivera de 21 años, quien narra que el día de su promoción le tocó a todos los bachilleres lavar la cancha del colegio donde sería el acto de promoción.

Jery Paniagua de 19 años, comenta que en su promoción no habían muchos arreglos y que todo lo de ese día fue por salir del paso.

También en más de algún momento hay quienes quisieron desaparecer de la tierra por un mal rato que hoy recuerdan como una anécdota divertida e inolvidable.

Carlos Andrés de 22 años, por ejemplo, recuerda que lo más terrible fue cuando su mamá lo obligó a ponerse un anillo de hule porque él no quiso escoger su anillo de graduación y así subió a traer el diploma de bachiller.

Freddy Lezama de 19 años, cuenta que después de la fiesta todos los de su grupo abordaron un solo carro, pero como eran demasiados, las puertas no cerraban bien y cuando arrancó, todos salieron por los lados. El conductor no se percató y se fue.

“Pero no nos pasó nada, todos nos levantamos y salimos corriendo detrás del carro”, asegura Freddy, quien hace memoria entre risas de cuando “sólo cuatro pelados tiraron el birrete en el momento de la despedida”.

DE LA VIDA REAL

Al comienzo estaba súper nerviosa, pero nos pasó algo gracioso cuando estábamos formándonos en fila para ir en orden. No encontraba el lugar que me correspondía y a la hora de salir con mi mamá, no coincidimos y me tocó ir con otro papá y mi mamá iba con otros hijos.

Zayda Almansa, 21 años

Lo que más me gustó de mi promoción fue que se la dedicamos a un compañero que murió en el transcurso del año. Fue un momento muy memorable, sus padres dieron un discurso conmovedor

¡Nunca lo voy a olvidar!

María Albertina Cruz, 17 años

Llegué tarde a mi graduación y todo el mundo ya estaba ordenado conforme a la lista (en orden alfabético), así que me quedé al final y después tuve que buscar cómo ubicarme. Cuando nos estaban llamando, yo no encontraba a mi papá y anduve preguntando si lo habían visto.

María Moody Castro, 20 años

En mi promoción entregaron premios por todo, así que fue larga y tendida. Hasta a los que tenían 6 meses en el colegio le dieron premios de perseverancia. Luego un muchacho abrió una botella de champagne y nos empapó a toditos.

Daniel González, 21 años

El día de la graduación, las bocas en pico no nos quedaban y nos estaban ahorcando, así que nos las quitamos. Después estábamos muy molestos con las monjas, así que nos pusimos de acuerdo y nadie fue a la fiesta que habían organizado.

Víctor Cruz, 20 años

CONSEJOS

Esto es lo que debés y no debés hacer el día de tu graduación, según el sondeo realizado entre chicos de diferentes universidades.

1.- No dejés de asistir a la ceremonia y a la fiesta de graduación. Éste es un momento que premia tu esfuerzo y te motiva a seguir adelante ¡Además, te lo merecés!

2.- Cercioráte de haber pasado todas las materias antes de hacerte ilusiones para que no te quedés como la novia de Tola, “vestida y alborotada”.

3.- Involucráte en los preparativos y las actividades que se realizan en pro de la graduación. Esto te hace sentir útil y partícipe del éxito de ésta.

4.- El trabajo en equipo previene la mala organización.

Asistí a las prácticas para que a la hora del desfile no andés perdido.

5.- Realizá tus preparativos con tiempo.

6.- Llegá puntual ¡Así te evitás accidentes!

7.- Si vas a tirar el birrete ponéte de acuerdo con todos para que nos seas el hazmerreír.

8.- No olvidés tomarte varias fotos ¡para que te quede el recuerdo!

9.- No permitás que el licor arruine tu día.

10.- Tené cuidado si te vas de gira a algún balneario, no permitás que el gran día se convierta en un momento amargo.

Aquí Entre Nos

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí