Alberto Rayo Ruiz
“Los cuartos son incómodos”, “la comida es más o menos”, “mucha bulla por la noche”, “pocos baños”; son parte de las quejas de algunos deportistas que participan en los IX Juegos Escolares Centroamericanos de Codicader.
Aunque varios atletas al haber concluido su participación han dejado de pasar esas pesadumbres en la UNAN-Managua convertida en la Villa Olímpica de estos Juegos, todavía sobran quienes anhelan estar en su país, que para vivencias como éstas se vuelve tan añorado.
En la Villa se encuentran alojados más de mil atletas en aulas de clases que hacen de habitaciones, donde se acomodaron cuantas camas (de dos pisos) alcanzaron.
La hora del baño (5:00 a.m.) es el momento indicado para superar problemas de impaciencia. Las largas y dilatadas filas recuerdan las fechas de elecciones, la razón: ocho baños para los varones, y tres para las muchachas.
Aunque algunos atletas se han quejado de la comida, otros manifiestan un especial gusto por el plato nicaragüense.
“Riquísima, pero eso depende de quién la haga, porque las cocineras de las mujeres hacen muy sabrosa la comida, pero la de los hombres a veces es fea”, expresó el tico Kevin Córdoba.
Róger Manzur, entrenador de atletismo de El Salvador, señaló que la alimentación es “excelente” para la dieta de los atletas. “Cumple con las necesidades nutricionales de nuestros muchachos, es común un cierto rechazo a la comida del extranjero”, exteriorizó Manzur.
El entrenador reveló que a altas horas de la noche el sueño es interrumpido por una algarabía en los cuartos.