Valores

Iván Caldera Avilés Cuando éramos infantes nuestros padres nos enseñaron las primeras normas de conducta: dar buenos días, pedir permiso, ordenar nuestras cosas, etc. También aprendimos otros valores, como la disciplina, la honradez, sinceridad, el orden, el respeto por los demás, etc. Estos valores se consolidaron en el proceso de nuestra formación académica, primaria, secundaria […]

Iván Caldera Avilés

Cuando éramos infantes nuestros padres nos enseñaron las primeras normas de conducta: dar buenos días, pedir permiso, ordenar nuestras cosas, etc.

También aprendimos otros valores, como la disciplina, la honradez, sinceridad, el orden, el respeto por los demás, etc. Estos valores se consolidaron en el proceso de nuestra formación académica, primaria, secundaria y universitaria. En esta última se reforzaron los valores éticos y del saber.

Eso es lo que nos prepara para asumir los retos de la vida. Esos valores se emplean en todos los estadios de la vida, nos dan reputación y confianza ante nuestros conciudadanos, principalmente si llegamos a ejercer funciones públicas y máxime cuando asumimos responsabilidades económicas, legislativas, judiciales y electorales.

En Nicaragua muchos funcionarios públicos están muy distantes de muchos de estos valores, lo que no les permite desempeñar sus cargos con capacidad y transparencia. Por eso es que se ve a ex presidentes, ex ministros, directores de entes autónomos, jueces, magistrados, legisladores, policías, enfrentando a la justicia.

Más bien reúnen antivalores que degradan su personalidad y mantienen en pobreza y subdesarrollo a toda la sociedad nicaragüense .

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