- Tío y sobrino detenidos no saben cómo llegó la droga al vehículo
Jorge Loáisiga Mayorga
La juez suplente del Juzgado Octavo de Distrito de lo Penal de Audiencia de Managua, Regina Escobar, ordenó mantener bajo prisión preventiva a Andrés Avelino López Roque, de 32 años, y Rudy Antonio Solís Morán, de 21, acusados por la Fiscalía General de la República de ser los presuntos coautores del delito de transporte ilegal de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas.
La judicial, que realizó la audiencia preliminar por haber reos detenidos, fijó el próximo lunes 20 de septiembre para la ejecución de la audiencia inicial donde se determinará si existe causa para proceder a juicio, iniciar el procedimiento para el intercambio de pruebas, revisar las medidas cautelares que se aplicaron y determinar los actos procesales previo al juicio.
De acuerdo con la Ley de estupefacientes, sicotrópicos y sustancias controladas, cometen delito de transporte ilegal de estupefacientes, sicotrópicos y otras sustancias controladas las personas que con conocimiento de causa e ilegalmente las transportaren en el territorio nacional o en tránsito internacional.
Los que incurran en este delito serán sancionados con presidio de diez a quince años y multa del doble del valor de los estupefacientes, sicotrópicos u otras sustancias controladas que transporten y además el decomiso del medio de transporte.
López Roque y Solís Morán (tío y sobrino) fueron capturados el pasado jueves al mediodía, cuando transportaban 1,132 gramos de cocaína en un vehículo, marca Nissan, color rojo, con un letrero en la parte trasera que dice “Jehová es mi Pastor”, propiedad del primero.
Según el informe policial remitido al juzgado, por información de Inteligencia se conoce que estas personas están relacionadas con otras que ya habían sido capturadas en el sector de la Iglesia Santo Domingo.
DICEN QUE ALGUIEN LES COLOCÓ LA DROGA
A ambos les fueron decomisados, además de la droga, casi 10 mil córdobas y 120 dólares. El más joven, quien es un estudiante de primer año de ingeniería, llevaba consigo 6,528 córdobas y el mayor, que vende videojuegos y dice ser prestamista, andaba 3,000 córdobas y 120 dólares, según los recibos de ocupación que están en el expediente judicial.
La droga iba en dos bolsas de plástico que a su vez estaban en el interior de una caja de cartón, bajo el asiento del conductor.
La versión de los acusados es que la droga se las pudieron haber puesto en el carro con el propósito de hacerles daño, ya que ellos no saben nada de la sustancia, ni cómo apareció en el vehículo.
López Roque dijo que anduvo en el Mercado Oriental, donde dejó abierto el carro. También estuvieron en la gasolinera de la Rotonda Santo Domingo, donde su sobrino también dejó vidrios y puertas abiertas y quedó entre una camioneta gris y un taxi, y no sabe si la droga se la colocaron dentro del vehículo en el Oriental o en la gasolinera.