Víctor CotaTomado del diario Esto/México
Infortunadamente en las últimas semanas se han estado sucediendo noticias, procedentes del extranjero, en el sentido de transgresiones a la ley por parte de peleadores muy conocidos, varios de ellos elementos que forman parte en alguna medida de la élite actual del pugilismo profesional.
Lo último que llegó hasta nosotros es que el pasado fin de semana el ex campeón mundial ligero, Paul Spadafora, fue detenido nuevamente cuando en completo estado de ebriedad sobre un automóvil estaba convertido en un peligro para toda la comunidad, de la cual es ídolo, los habitantes de Pittsburgh, en Pennsylvania, la tierra en que nació.
Y no se trata sólo de eso, sino que Spadafora tiene pendiente un juicio con cargos de intento de homicidio a su novia, el año pasado.
Se había estado hablando de una posible pelea contra el británico Ricky Hatton, pero muy probablemente eso no se llevará a cabo, aunque insisten en que antes de que termine el año este púgil, al que reconocía la Federación Internacional de Boxeo hasta que renunció a la corona por problemas de peso, tendrá acción ante su público.
Invicto como profesional este zurdo llamado Paul Ross Spadafora con tatuajes en gran parte de su cuerpo, ahora combatiendo como peso welter bajo la dirección de Al McCauley, tiene récord de 38 peleas ganadas; 15 de ellas por nocaut, con un empate.
El hombre realizó 8 defensas y renunció a la corona que obtuvo superando a Israel Cardona, después de empatar con el rumano Leonard Dorín.
Su último encuentro lo sostuvo el 17 de julio pasado, y en esa oportunidad noqueó técnicamente en 10 rounds al costarricense Francisco Campos.
Otro que ocupa las páginas de aquello conocido como nota roja, es el nicaragüense Ricardo Mayorga, también ex campeón del mundo; éste en peso welter, quien salió de hecho huyendo de su país hace algunos días para salvarse de la cárcel y de paso cumplir con el compromiso que le espera el 2 de octubre en el Madison Square Garden de Nueva York contra el puertorriqueño Félix Trinidad.
Ricardo Antonio Mayorga, conocido en el medio no solamente como un peleador tremendo por su fuerza y combatividad, sino por irresponsable, violento y poco afecto al gimnasio, con inclinación a ciertas adicciones como tabaco y alcohol, está acusado de haber violado a una mujer en Managua, por lo cual fue arrestado, aunque al parecer se le concedió permiso de viajar, quedando su señora madre como aval de que regresará.
Es muy lamentable todo esto, puesto que dos exponentes de los mejores que hay actualmente sobre los cuadriláteros del mundo, deberían presentarse como buenos ejemplos de comportamiento y no como han aparecido.
Al lado de ellos hay otro que parece no tener remedio en sus inclinaciones hacia el delito, el texano Tony Ayala, ídolo en San Antonio, Texas, al que después de cumplir una larga condena, le concedieron libertad provisional, pero volvió a prisión debido a su reincidencia en no respetar las leyes.
Por supuesto al hablar de estos hombres no puede uno olvidarse del ex rey de todos los tiempos en las taquillas, Mike Tyson, quien fue campeón del mundo entre los pesados, que se halla en total ruina económica según lo dio a conocer meses atrás, derrotado en su último encuentro, y que ha sido un delincuente habitual con varios ingresos a distintas cárceles de la Unión Americana.
OTROS CASOS
Hay otros ex campeones del mundo y algunos elementos más que si bien no lo han sido, sí han estado bajo la mirada de los aficionados.
No sabemos a dónde vayan a llegar todos aquéllos que dan forma a este comentario, pero ojalá recapaciten, se den cuenta de que están equivocados y vuelvan a la senda si no del bien, sí por lo menos normal, ésa por la que pocas veces han transitado a lo largo de sus desordenadas vidas.