Martha Solano Martínez
eLTeMa
Atrapado en las garras del alcohol
Te presentamos testimonios de chicos que han caído en este vicio. ¿Qué hacés si ya estás en problemas? ¿Cómo podés encontrar la salida?
Modelo: Jacobo Castillo
Martha Solano Martínez
Son las diez de la mañana. Una vez más Alex junto a sus cuatro amigos han salido a escondidas de la escuela. Se quitan las camisas del colegio y se van a la venta. Compran un par de “botellas” y se van a un sitio donde no los puedan ver. Una hora después están ebrios, se ríen de cualquier cosa y un par de ellos comienzan a discutir por una tontería.
Más tarde, el efecto ha pasado, se siente relajados y como “buenos chicos” se acomodan el uniforme y regresan a casa… “de clases”…
“Inicié tomando licor con unos amigos de la escuela. Nos salíamos de clases para ir a tomar. Cuando el dinero no alcanzaba, vendíamos los discos, los lapiceros… todo fue por curiosidad”, recuerda Alex un chico de 18 años que aún no ha podido salir del callejón oscuro del alcoholismo.
En la mayoría de los casos, las amistades son el eje fundamental para que los adolescentes comiencen a experimentar en el mundo de las drogas, legales o ilegales. Pero también, existen dos causas más que les permiten ser más sensibles hacia estos químicos.
CAUSAS
Como explica el psicólogo Alberto León de la Fundación Dianova, la predisposición genética de los jóvenes es una característica heredada que muchas veces los hace aún más vulnerables. “Es decir, si el joven proviene de una familia donde el padre, la madre, tíos o abuelos fueron alcohólicos, entonces genéticamente su organismo es más sensible al alcohol. También está ligado a personas que consumen alcohol y, convivir con una familia que no funciona puede ser causante para que los jóvenes se refugien en las drogas.
“Tengo diferentes tipos de amigos. Algunos metidos en el alcohol, otros en la drogadicción. Digo que ellos están adictos porque a veces veo que venden sus cosas para conseguir dinero y comprar el guaro o para fumar. He tenido problemas y a veces me refugio en el alcohol. Siento que el licor me da la solución”.
Éste es el relato de Jairo Carrión, un joven estudiante de la UNI quién estuvo a punto de convertirse en un adicto, pero certeramente se dio cuenta del error que estaba cometiendo y desde hace dos meses se considera fuera de peligro.
“Me estaba enviciando. Cada vez que salía de la universidad me daban ganas de meterme a los bares. Esa debilidad la obtuve de un problema familiar, pero ahora he llegado a la conclusión que eso es nada más un capricho. A veces uno dice que el guaro soluciona los problemas, pero ahora ya lo dejé. En muchas ocasiones me ha pasado que salgo con mis amigos, pero cuando les digo que no voy a tomar, no lo hago. Podemos estar todos reunidos, todos toman menos yo”, afirma Jairo.
CÓMO SALIR
Algo que no deben olvidar nunca es que el alcohol etílico es una droga legal, pero se encuentra en iguales condiciones de adicción y de daños junto a la marihuana, cocaína o demás drogas.
El alcoholismo es una enfermedad química que estimula y genera dependencia mediante un mecanismo de adicción que comienza con la obsesión de consumir consciente o inconscientemente el licor u otras drogas. Continúa con un comportamiento compulsivo en el que prueban el licor y no pueden parar de tomar. Y finalmente el individuo niega su problema de adicción.
Los daños que ocasionan este tipo de adicciones son fisiológicos, emocionales, familiares, sociales y económicos. Estar relajado por un momento no ayuda en nada. Y en lugar de solucionar los problemas como muchos creen, más bien crean mayores complicaciones.
CLASIFICACIÓN:
ABUSADOR
Toma una, dos, tres copas hasta llegar a emborracharse si quiere. La diferencia con el adicto es que para el abusador del licor, mañana será un día normal y el licor no le faltará, su vida sigue igual. Claro, corre el riesgo de llegar a la adicción.
ADICTO
Es aquel que toma una copa, otra y otra. No puede contenerse. Toma hoy, sigue mañana y no puede parar. Continúa tomando y busca los medios para seguir, incluso vender sus cosas o robar.
CONSUMIDOR SOCIAL
Bebe “tragos sociales” sin mayores preocupaciones. De igual forma puede no hacerlo. Estar en una mesa y ser el único que no toma le da igual y el licor no es su debilidad.
DE LA VIDA REAL
En la adolescencia los jóvenes no tienen bien creados sus caracteres y por llamar la atención, por las amistades y ser sociables se ponen a beber y cogen malos caminos. Creo que en esa situación deberían hablar con sus papás o buscar ayuda.
Sophía Davis 17 años
OPINIÓN EXPERTA:
No se logra socializar con las personas a través del alcohol,
sino a través de establecer
comunicación con las personas. En la familia, no hay control, los padres se alejan de sus hijos y a veces es
difícil en algunos cosos entrar en confianza por el modelo de crianza que tienen los padres. El hijo pierde la confianza y se va alejando.
Ruth García, Trabajadora Social Dianova
Hay personas que te quieren influir, pero si no querés tomar no lo hacés. Aún si hay otros que te presionen a que tomés, si no te interesa… Además de las influencias de los amigos, la curiosidad es otro elemento que te ayuda a que te hagás alcohólico.
Miriam Useda 18 años
OPINIÓN EXPERTA:
Una causa del alcoholismo en los jóvenes es porque provienen de una familia que no funciona. En este caso lo padres tienen un papel fundamental. Lo primero que deben hacer es reconocer su debilidad con las drogas o el licor.
Alberto León, Psicólogo Dianova
Por diversión, por pasar el tiempo.
Es parte de la diversión de los jóvenes, de sentirse en ambiente. Así hacen todos. Eso tal vez los llegue a perjudicar en algún momento, están gastando su dinero, a veces salen de los bares demasiado bolos y les puede pasar algo en la calle.
Ernesto Lago 17 años
OPINIÓN EXPERTA:
La misión de la Dirección de Asuntos Juveniles es prevenir que menores de edad consuman alcohol. Esto lo
logramos a través de las visitas de los jefes de sectores, en los distritos y en los departamentos, multando o cerrando en algunas ocasiones a los centros que no cumplen con la normativa. Así evitamos mayores problemas.
Sub comisionada Rosa Vilchez, Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional
CONSEJOS:
1.- Recordá que el alcoholismo es una enfermedad química y debe ser tratada por profesionales, pero también tiene igual peso el apoyo de tus familiares o personas más cercanas.
2.- Nunca pensés que vas a quedar como ridículo con decir NO y rechazar un trago. Los amigos de veras no te obligan a realizar cosas que no querés.
3.- La adicción al licor ocurre de igual forma como con cualquier otra droga ilegal.
4.- Si creés que estás en problemas de alcoholismo, comenzá por reconocerlo y buscá ayuda.
5.- Existen algunos centros que dan rehabilitación para adictos como Dianova. Si querés más información llamá al 268-2132 o visitá la página web www.dianova.org. También podés llamar a Fundación Remar al 268-7720.
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