Gustavo Ortega Campos
Después de que el país durante los últimos 14 años ha percibido en promedio unos 500 millones de dólares al año, el nuevo enfoque de la cooperación internacional se está concentrando en establecer mayor eficiencia, transparencia e impacto efectivo a quienes está dirigida la ayuda.
Esta misión la está coordinando Mauricio Gómez, Viceministro-Secretario de Relaciones Exteriores y Cooperación de la Cancillería de la República, quien apuesta a la efectividad en este nuevo giro del uso y captación de los recursos externos por la vía de préstamos y donaciones.
Gómez asegura que el principal interés es garantizar mejores beneficios sociales a los sectores que reciben la cooperación promoviendo un uso de los recursos de manera transparente y eficaz, acciones que están siendo afinadas en una serie de foros y encuentros internacionales.
“Nos hemos enfocado en la eficiencia y eficacia montados en la plataforma de gobierno, eso nos ha ayudado a definir los retos y los cambios que se tienen que llevar a cabo”, señala.
Gómez dice que gran parte del tiempo está siendo usado en este re-enfoque, sobre todo porque persiste la competencia por la captación de recursos entre los países en vías de desarrollo, principalmente por las coyunturas que surgen, es el caso de los desastres naturales y los conflictos armados.
“Encima de eso tenemos que pensar en el asunto de la elegibilidad, donde se involucran una serie de condicionalidades microeconómicas a nivel sectorial que es lo que se ha venido trabajando acá”, agregó.
HACIA ADELANTE
Asegura que es necesario mantener la competitividad para acceder a la cooperación, específicamente frente a Bolivia y Honduras, dos países que gozan del interés de los cooperantes externos en lo que respecta a Latinoamérica.
Gómez explica que la intención final es armonizar la competitividad con la productividad para lograr aumento de los recursos y por ende mayores respuestas a las demandas sociales de cara al desarrollo económico, es decir dejar de actuar por demandas coyunturales o estudios, y empezar a responder a la problemática real.
Bajo esta modalidad, Nicaragua ha venido participando en una serie de foros e instancias como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde junto a Bolivia son los dos únicos socios receptores de cooperación en Latinoamérica.
Hizo énfasis en el cambio de directriz de la cooperación, pues antes se basaba principalmente en la estrategia reforzada de crecimiento y reducción de la pobreza y ahora está fijada en función del Plan Nacional de Desarrollo con la opinión de la sociedad civil y los cooperantes.
Para Gómez éste es un enfoque de segunda generación pues además de mantener involucrados los aspectos de transparencia y gobernabilidad, se enfatiza en la protección de los beneficios de la población.
“Los cooperantes están abiertos para apoyar cambios y el fortalecimiento institucional”, asegura, pero aclara que es necesario contar con capacidades nacionales que involucren mecanismos más ágiles que reduzcan los costos de transacción.
Además de instrumentos de evaluación y seguimiento que ya están elaborados y serán analizados en las próximas semanas con los cooperantes.
FORO A LA VISTA
A finales de septiembre se desarrollará en Managua un foro con los cooperantes, en que el Gobierno les presentará el Plan Nacional Operativo de la cooperación. “Será un mecanismo de concertación con los cooperantes y los diferentes actores de la sociedad nicaragüense”, explicó Mauricio Gómez, Viceministro-Secretario de Relaciones Exteriores y Cooperación de la Cancillería de la República.