Marisol Reyes López después de recibir a su niño en la Comisaría de la Mujer del Distrito Tres de Managua.

Aparece niño que supuestamente había sido robado

Carlos Martínez Morán En condiciones normales de salud fue devuelto ayer al regazo de su madre, el niño de tres años, Kevin Antonio Reyes, quien permaneció por más de 12 horas en poder de una mujer que supuestamente se lo había robado en el Hospital Fernando Vélez Paiz. El menor permaneció durante ese tiempo en […]

Carlos Martínez Morán

En condiciones normales de salud fue devuelto ayer al regazo de su madre, el niño de tres años, Kevin Antonio Reyes, quien permaneció por más de 12 horas en poder de una mujer que supuestamente se lo había robado en el Hospital Fernando Vélez Paiz.

El menor permaneció durante ese tiempo en una casa de habitación, situada del Ministerio de Gobernación una cuadra al lago, en poder de la joven Jennifer Patricia Ibarra Ortega, quien aseguró que decidió llevarse al niño porque su mamá, Marisol López Reyes, se lo entregó por su propia voluntad para que lo cuidara.

Como constancia de ese arreglo, la joven le mostró a la Policía un documento elaborado a mano, en el que la madre del pequeño certificaba con su firma que le entregaba al niño sin presión alguna.

Relató que la noche del martes pasado ella encontró en serias dificultades a Marisol Reyes López y los niños en la parada de buses, ubicada frente al Hospital Fernando Vélez Paiz. Al observar que no podía con los pequeños le preguntó a dónde se dirigía y Reyes López le respondió que al hospital porque sus pequeños tenían fiebre.

Al llegar al consultorio médico, el galeno de turno examinó a los niños y le recomendó a la mujer que los bañara para bajarles la temperatura.

“Yo había entrado con ella al hospital porque sentí pena por los niños”, dijo.

Agregó que durante las conversaciones que sostuvo con la madre de los niños, ella le insinuó que los quería regalar porque no tiene posibilidades de mantenerlos y que los alimentaba de lo que a veces encuentra en los basureros. “Entonces yo me compadecí y le pregunté cuál me regalaría, ella me dijo que el más pequeño, pero después se decidió por el grandecito”, dijo.

Jennifer Patricia Ibarra Ortega informó que el trato fue hecho de manera verbal, pero para evitarse problemas, elaboró un documento a mano donde explica que la mujer le entregaba el menor con su propia voluntad y como testigos escribió los nombre de dos personas, con sus números telefónicos y lugar de residencia, para que certificaran que la joven estaba actuando de buena fe.

Esos elementos de prueba se encuentran en poder de la comisaría del Distrito Tres de Managua, donde fue denunciado el caso por Marisol Reyes López, casi seis horas después de haber realizado el supuesto arreglo con Ibarra Ortega.

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