- El dueño del producto que hace un año fue quemado, por estar en mal estado, reclama al BDF por daños
Mirna Velásquez
La pérdida de 83 mil libras de carne a mediados de septiembre del año pasado en el matadero Los Brasiles, ubicado en el municipio de Ciudad Sandino, del departamento de Managua, provocó la apertura de una acusación particular contra cinco funcionarios del Banco de Finanzas (BDF) por los delitos de hurto con abuso de confianza y daños.
Javier Lacayo, abogado acusador, dijo que los imputados provocaron intencionalmente que la carne se dañara, dejando que la empresa Unión Fenosa cortara el servicio de electricidad, lo que produjo pérdidas del capital de su representado, Cándido Sáenz Zeledón.
Tal afirmación fue rechazada por el abogado defensor de los procesados, Omar Cortés Ruiz, quien argumentó que los hechos descritos fueron analizados y descartados por el Ministerio Público.
“Existía en los cuartos fríos del matadero Los Brasiles, la cantidad de 83 mil 592 libras de carne, lista para su exportación, constatando que existía dicho inventario de carnes en esos cuartos fríos”, refiere parte de la acusación.
Durante una audiencia inicial realizada ayer, la juez Cuarto de Distrito Penal de Audiencias, Martha Martínez, decretó medidas cautelares personales para los cinco acusados. Deberán, entonces, presentarse periódicamente ante la juez mientras dure el proceso judicial.
JUEZ MANDA A MEJORAR ACUSACIÓN
Asimismo le dio tres días a la parte acusadora, en este caso a Lacayo, para que mejore con nuevos elementos su acusación y a partir de eso determinar si existen o no méritos para llevar el caso a juicio oral.
Los acusados son: Ramón Rodríguez, Bruno Cardenal Sevilla, Mario José Cardenal Chamorro, Rodrigo Reyes Portocarrero y Alejandro Greham Estrada, directivos del banco en mención.
“La gerente administrativo del BDF solicitó a Unión Fenosa que cortaran la luz eléctrica y como no lo logró la primera vez, insistió hasta que la cortaron el 11 de septiembre”, dijo el abogado Lacayo, tras explicar que existió una deuda entre el matadero con ese banco, la cual fue saldada mediante la adjudicación de ciertos bienes.
La acusación recoge que los acusados enviaron en horas de la madrugada a varias personas armadas “con órdenes expresas de que se introdujeran a las instalaciones del matadero, escalando y burlando las mallas existentes con el fin de apropiarse del matadero”.
Se espera que el viernes próximo se celebre una audiencia especial donde el acusador presente más pruebas, de lo contrario se archivará.