Francisco Luna perdió dos dedos de su mano derecha.

Quemado se recupera

Quemado se recupera Miguel FloresCORRESPONSAL/MASAYA Francisco Luna Flores, de 13 años, se encuentra en estado delicado pero estable, después de ser sometido a una intervención quirúrgica donde le amputaron el primero y segundo dedo de su mano derecha, a causa de la explosión de una bomba de mecate el pasado lunes, en un taller pirotécnico […]

  • Quemado se recupera

Miguel FloresCORRESPONSAL/MASAYA

Francisco Luna Flores, de 13 años, se encuentra en estado delicado pero estable, después de ser sometido a una intervención quirúrgica donde le amputaron el primero y segundo dedo de su mano derecha, a causa de la explosión de una bomba de mecate el pasado lunes, en un taller pirotécnico del barrio Pancasán de Masaya.

Holmann Castillo, médico ortopédico que atiende al adolescente, manifestó que en la intervención quirúrgica practicada le amputaron parcialmente el primer dedo de su mano derecha y el segundo lo perdió por completo.

“Presentaba desprendimiento de piel y palmar derecho, exposición de articulaciones, y ruptura de meniscos de los dedos, en la intervención se procedió al levado quirúrgico, fijación de las articulaciones y remodelación de los dedos”, señaló el galeno, quien agregó que el joven también presenta quemaduras en el tórax.

Francisco Luna, quien está muy delicado, dijo que el accidente se dio después que recogiera una caja llena de basura y al tirarla a un carretón le explotó una bomba de cohete.

“En la basura iban cohetes quebrados y demás residuos, recogí un puño de papel viejo y no me fijé que iban dos bombas de cohetes, las tiré al carretón y fue cuando explotó una de las bombas, la otra agarró para otro lugar donde hacían pólvora”, contó Luna.

Añadió que desde hace un mes trabajaba en el taller pirotécnico ejerciendo labores de limpieza, recibiendo una paga de 120 córdobas semanales.

PIDEN AYUDA A DUEÑOS

Por su parte Jacqueline de la Asunción Luna Flores, tía de Francisco, manifestó que los dueños del taller no se han aparecido al hospital para saber el estado de salud del menor, y mucho menos han aportado ayuda económica.

“Los dueños tienen que ayudarnos, ellos no se han aparecido y exigimos ayuda económica, si no daremos otro paso más adelante”, sentenció la tía.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí